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Sí, así es

Bueno, ante nosotros otra singularidad: otra canción de los Beatles que pongo aquí para mayor satisfacción del personal.

Una de las canciones más lentas y romanticonas de la banda, pero melódicamente muy buena; eso sin contar las elaboradas armonías vocales de las estrofas, aunque a mí lo que de verdad me emociona es la increíble voz de Lennon en el estribillo.

Además Harrison se lo pasa bomba con el pedal de volumen…

Semana burócrata II: El retonno

Tengo que echar la matrícula el lunes que viene, pero ya tengo cumplimentado todo lo necesario para tales efectos y, consecuentemente, también cogidas mis asignaturas para el curso que viene. Flípenlo:

  • Lengua Castellana y Literatura II
  • Primera Lengua Extranjera: Inglés II
  • Filosofía II
  • Historia
  • Alternativa a la Religión
  • Matemáticas II
  • Física
  • Química
  • Segunda Lengua Extranjera: Francés II
  • Optativa: Estadística

¿No es acaso el mejor itinerario concebido por cerebro humano? ¿No es la formación científica más completa que se puede encontrar actualmente de cara a estudiar Física posteriormente? Por si no se han dado ustedes cuenta, estoy ilusionado.

Las asignaturas de letras se dividen entre las fáciles (Lengua, Inglés y Francés) y las interesantes (Filosofía e Historia); de las de ciencias quiero dar todas las que están y todas las que quiero dar están, vamos, que no echo nada en falta. Además, dicen que Estadística es un diez asegurado (que ya lo veremos). Pinta bien la cosa.

El universo elegante

Brian GreeneEl universo elegante, de Brian Greene, tiene un buen título: conciso e impactante, sin ser directamente Apocalipsis nuclear ni ningún timo apelante a la adrenalina similar. Lo que es el título de este libro me encanta; lo que pone debajo, ya no: Supercuerdas, dimensiones ocultas y la búsqueda de una teoría final. Suena completamente a Íker Jiménez; pero bueno, no puedes juzgar un libro por la cubierta, así que me lo he leído.

La verdad es que lo de las supercuerdas (el libro va sobre la teoría de cuerdas) tiene, salvando las distancias, un poco de aire a Cuarto Milenio. Vaaale, me he pasado: la teoría de cuerdas es una idea muy notable, con una intención muy noble, y propone una serie de conceptos bastante sencillos y elegantes. A mí mismo, al iniciarme en la teoría, me daba la impresión de que me gustaría que fuera cierta. Pero conforme te vas adentrando en el marco explicativo de las supercuerdas, ves lo siguiente:

  1. No hay me parece que nada en toda la teoría que sea demostrable empíricamente, por falta de medios actuales.
  2. Todo lo que ha predicho hasta el momento lo ha predicho a posteriori; vamos, que así yo también me hago adivino.
  3. Cada dos por tres te encuentras con que lo que se llevaba de teoría hasta cierto momento tuvo que ser ajustado para ser matemáticamente coherente… lo que nos llevó a asombrosas conclusiones físicas que, sin embargo, no parecían tener un pie en la realidad y que sólo resultaban lógicas tras deshacer una maraña de ecuaciones, agárrense, aproximadas.

No sé, no termina de convencerme a mí la teoría de cuerdas; claro que yo no puedo tener mucha opinión sobre esto porque no sé mucho de casi nada, pero si quieren saber lo que pienso no creo que las supercuerdas estén muy dadas de momento a llamar a un público iletrado. Además, llegado cierto momento se jode la sencillez con la inclusión de las diez dimensiones espaciales y ese cúmulo de branas y pi-branas y tal, y ya no parece todo una respuesta tan elegante.

Espacio de Calabi-YauSobre el libro en sí he de decir que está bastante bien escrito, pese al entusiasmo que destila a veces —ya les digo que, aunque las supercuerdas pudieran existir finalmente, su descripción habría de ser más calmada—, y que tiene una cosa muy buena: antes de meterse de lleno con la teoría de cuerdas se ve obligado a explicar por qué es necesaria, es decir, tiene que exponer la relatividad especial y general y la mecánica cuántica, y lo hace de puta madre, con una abundancia de ejemplos que no había visto nunca antes. Las metáforas elegidas para la relatividad son las mejores que he visto hasta el momento; las de la mecánica cuántica, no tanto, pero también están bien. Ha conseguido que un mendrugo como yo se entere perfectamente.

Resumiendo: del tema del libro ya saben lo que pienso, pero el libro en sí es bastante bueno, y sólo por las explicaciones previas ya merece la pena.

Las tumbas de Saint-Denis y otros relatos

Alejandro DumasLas tumbas de Saint-Denis y otros relatos, de Alejandro Dumas, comprende tres narraciones que presentan un estilo extraordinariamente moderno para la época en la que están escritas (mediados del siglo XIX). Además, poseen un componente de misterio y fantasía bastante bien llevado, el cual me ha revelado a Dumas como un gran escritor en el que parece ser su campo; en fin, que puede ser éste un entretenimiento bien construido y recomendable si se aprecia la narrativa de aventuras.

Proyectos para el señor verano

Como cada año, en lugar de tirarme a la hamaca en junio y levantarme en septiembre, me propongo montones de cosas que hacer durante estos meses; y, aunque al hacer el balance final me he pasado la mayor parte del verano tumbado, también he estado noventa días consumido por el complejo de culpa producido por la visión de que no he hecho nada de lo que me había prometido. Además, me habré estado levantando periódicamente para simular actividad, y me habré cansado.

En fin, que éstos son mis proyectos para el señor verano:

  • Aumentar mis escasos conocimientos de alemán, mayormente traduciendo canciones escritas en tal idioma, que es lo que funciona conmigo (si quieren recomendarme alguna que sirva para mi tarea, por cierto, me vendría bien).
  • Dar un buen repaso a lo que he aprendido este año de mates, y redondear lo que sé; y, posiblemente, adelantar algo de temario de segundo, por curiosidad.
  • Si me compro un teclado antes de que empiece el curso (que habría que verlo), aprender a tocarlo, o por lo menos a poner los dedos y hacer algo básico que sirva para complementar el ruido que ya hacemos de por sí.
  • Ensayar con el grupo con bastante más periodicidad de la que hemos mantenido durante el curso; o por lo menos la suficiente para acordarnos de las canciones de una vez para otra.
  • Probablemente, llevar a cabo el trabajo sucio en lo que respecta a la novela que anuncié que pretendía escribir y que he estado planeando desde dicho anuncio. Ahora habría que ponerse a teclear como un descosido, pero creo que dejaré esto para más tarde, que ahora estoy agotado intelectualmente, por eso de que acabo de terminar el curso; ya me aburriré.
  • Hacer algo de ejercicio, porque dicen que estoy esmirriado, así que tendría que mover los brazos o algo para calmar las quejas.

Creo que, por lo menos de momento, voy a reducir el ritmo de lectura (esto es una novedad: ¡una cosa que declaro que no voy a hacer!, e incumpliré mi promesa y todo). Tampoco creo que escriba mucho por aquí una vez que llegue julio.

Poco más: ni playa, ni hostias, porque dudo bastante que vaya a salir a algún lado este verano. Bastante tengo que hacer en mi hamaca.

Ella es el partido

Ella es el partidoHamija de Hedu: ¡Tú! ¡Al cine!
Hedu: Joder, pero para eso tendría que levantarme del sofá.

De modo que así fue como fui a ver Ella es el partido, y como podrán imaginar la película la eligió ella, así que no quiero reclamaciones. El caso es que la película no es directamente mala, sino decente: se deja ver y, aunque los chistes están trillados y son bastante previsibles, están bien puestos y hacen gracia.

Bueno, por donde tendríamos que haber empezado: se trata de una comedia romántica protagonizada por George Clooney y Renée Zellweger (repito que la eligió ella). No es el tipo de película que yo vería en principio, ya lo saben ustedes, y quizá esperaran que esto no saliera publicado aquí como forma de encubrirme; pero también caerán en la cuenta de que es tal mi fetichismo y mi ansia por reseñar aquí cuanto producto cultural consumo, que mi amor propio no podría contra este post.

Castañuelas

Con todos ustedes, mis notas. Excepto por un punto negro que detallaré más adelante, he salido del instituto más contento que unas castañuelas. Miren, miren:

  • Lengua Castellana y Literatura: un diez. Porque, aunque mi conocimiento literario no sea del todo redondo y esto me aleje del diez en los propios exámenes, ¿qué otra cosa podría sacar un pedante como yo?
  • Primera Lengua Extranjera: Inglés: un diez. Porque, joder, tengo nivel; sé escribir una redacción de cierto alcance y cierta dificultad, y con eso ya he rebasado los requisitos de este curso.
  • Filosofía: un diez. Las notas bailan en esta asignatura, pues la profesora carece de un criterio unificado y todo resultado depende de su predisposición a aprobarte o suspenderte, pero… eh, a lo mejor me he ganado su predisposición a ponerme un diez por métodos honestos.
  • Educación Física: un nueve. Ya que no voy a dar más de esto en mi puta vida, por lo menos lo dejo con buen sabor de boca: tengo un sobresaliente, debido, supongo, a la benevolencia de la profesora, aunque tampoco creo que estuviera exageradamente lejos de alcanzarlo sin que me subieran.
  • Matemáticas: un nueve. Justo lo que me merecía haciendo la media de todos los exámenes del curso, así que nada que comentar.
  • Física y Química: un diez. Porque dice el profesor que, aunque durante el curso he tenido fallos, si al terminar éste se me tiene que poner un diez pues se me pone. He salido de allí flotando, como podrán ustedes comprender.
  • Dibujo Técnico: un siete. Joder, qué bajada; pero la verdad es que, de acuerdo con lo que he ido sacando durante el curso, de entre todas las notas que podría haberme puesto la profesora ha elegido la más alta. Otra bien.
  • Segunda Lengua Extranjera: Francés: un ocho. Éste es mi punto negro y no otro; porque en los dos primeros trimestres obtuve sendos nueves, y puedo entender que en éste me mereciera un ocho, pero no debería haber sido ésa mi nota final. Mi única queja respecto a las notas concierne a esta asignatura.
  • Optativa: Informática Aplicada: un nueve. Durante todo el curso el profesor ha estado puntuando bastante bajo, pero parece haberse resarcido en la final y yo ya tengo mi ración, así que todos contentos.

Mucho mejor de lo que esperaba, dónde va a parar (excepto Francés, ya saben). Me da un 9,11 como media, lo cual en principio tendría que sobrarme; pero vamos a ver si en segundo superamos esto. Ay, no: esa palabra. Selectividad…

Antología poética de Góngora

Luis de GóngoraEs bastante completa esta antología poética, a pesar de su brevedad (ni cien páginas), pero es que Góngora, aun con su indudable calidad, no fue un autor prolífico; así que un compendio de su obra no podía dar mucho más de sí.

Una cosa que ha de ser notada es que la poesía de entre onvre no es en su conjunto tan complicada como se tiene asumido; hombre, sí, la Fábula de Polifemo y Galatea es difícil de cojones, pero la mayor parte de sus poemas son bastante más campechanos que eso.

Vamos, que Góngora me gusta y todo, y eso que yo siempre he sido más de Quevedo, más que nada por la mala hostia.

La poesía es un arma cargada de futuro

Cuando ya nada se espera personalmente exaltante
mas se palpita y se sigue más acá de la conciencia
fieramente existiendo, ciegamente afirmando,
como un pulso que golpea las tinieblas,

cuando se miran de frente
los vertiginosos ojos claros de la muerte,
se dicen las verdades:
las bárbaras, terribles, amorosas crueldades;

se dicen los poemas
que ensanchan los pulmones de cuantos, asfixiados,
piden ser, piden ritmo,
piden ley para aquello que sienten excesivo.

Con la velocidad del instinto,
con el rayo del prodigio,
como mágica evidencia, lo real se nos convierte
en lo idéntico a sí mismo.

Poesía para el pobre, poesía necesaria
como el pan de cada día,
como el aire que exigimos trece veces por minuto,
para ser y en tanto somos dar un sí que glorifica.

Porque vivimos a golpes, porque apenas si nos dejan
decir que somos quienes somos,
nuestros cantares no pueden ser sin pecado un adorno:
estamos tocando el fondo.

Maldigo la poesía concebida como un lujo
cultural por los neutrales
que, lavándose las manos, se desentienden y evaden.
Maldigo la poesía de quien no toma partido hasta mancharse.

Hago mías las faltas. Siento en mí a cuantos sufren
y canto respirando.
Canto, y canto, y, cantando más allá de mis penas
personales, me ensancho.

Quisiera daros vida, provocar nuevos actos,
y calculo por eso con técnica qué puedo.
Me siento un ingeniero del verso y un obrero
que trabaja con otros a España en sus aceros.

Tal es mi poesía: poesía-herramienta
a la vez que latido de lo unánime y ciego.
Tal es, arma cargada de futuro expansivo
con que te apunto al pecho.

No es una poesía gota a gota pensada.
No es un bello producto. No es un fruto perfecto.
Es algo como el aire que todos respiramos
y es el canto que espacia cuanto dentro llevamos.

Son palabras que todos repetimos sintiendo
como nuestras, y vuelan. Son más que lo mentado.
Son lo más necesario: lo que no tiene nombre.
Son gritos en el cielo, y, en la tierra, son actos.

(Gabriel Celaya, La poesía es un arma cargada de futuro.)

El origen de la simetría

María SalvadorResumiendo: conocida de conocido de conocido, etcétera, y al final este libro suyo andaba por mi casa y me ha dado por cogerlo y ver cómo está. Como introducción, María Salvador es una joven poeta granadina y El origen de la simetría parece ser su primer poemario de cierta extensión. Con “cierta extensión” quiero decir ochenta páginas, y muchos poemas son cortos, así que se lee en un rato y lo deja a uno contento.

La verdad es que el libro está bien, aunque sea sólo porque siento cierta conexión con el estilo utilizado, el cual destaca entre otras cosas por la multitud de referencias y citas, muchas concernientes a la cultura popular; hay un poema que va de lo mismo que El club de la lucha; ¿qué más queréis?

Además hay veces que la forma de escribir es un tanto clínica, un tanto psicopática, y bastantes imágenes están sacadas de la medicina; todo lo anterior me mola en una cantidad apreciable, así que el libro, en resumen, me ha gustado, sí, señor.