El autor de este blog es un ser cuya masa encefálica está aún en desarrollo. Por tanto, las opiniones aquí vertidas serán contradictorias muchas veces y carentes de sentido o interés más veces aún; pero esto no merece pena pues la intención de este blog no es tanto comunicativa como redentora. De todos modos, si a algún lector le aprovecha lo aquí vertido, mayor será el gozo del menda que escribe esto.
Pueden encontrarse aquí entradas escritas por simple descargo para con el mundo, sin tener en cuenta el potencial público y desde luego sin dar muestra alguna de que posea yo algo de amor propio; habrá párrafos insultantes o desafortunados, y ambas cosas la mayor parte de las veces; otras veces habrá posts lanzados únicamente por cumplir con las medias de posts mensuales, escritos rápido y mal y con un contenido que ni siquiera a mí me interesará. Pero al menos he avisado; ya ven qué buen tipo.
Disfrute usted de estas páginas. Es recomendable que lo haga: en caso contrario, contrataré a unos sicarios para que vayan personalmente a su casa con el fin de matarlo o invitarlo a tomar unas copas; eso lo he dejado a la elección de ellos. Sea como fuere, si cumple con mi exhortación su salud lo agradecerá.