Esta lista llevaba años en mi cabeza (como algunos de los episodios listados a continuación no tienen tanto tiempo, se deduce que he ido revisando periódicamente mis preferencias). La cosa es como sigue:
- Euforia. Bajo este título cuento tanto la primera parte como la segunda como si fueran un único episodio. Porque ambas partes transcienden el universo de las series: son cine puro, tensión dosificada con una maestría asombrosa. Este doble episodio es durísimo, adulto, aterrador… casi tanto como la increíble interpretación de Omar Epps. Además, cuenta con el mérito de hallarse bien alto sin esos trucos narrativos que tanto definen la serie y tanto nos gustan a los que la seguimos con obsesión.
- Tres historias. El clásico por excelencia, y por algo es. Este fue el primer episodio en descubrirnos los trucos narrativos de los que acabo de hablar: es difícil de seguir, pero también divertidísimo. Y empezamos a aprender más sobre House como persona de carne y hueso.
- Último recurso. Otro tenso, como Euforia, y un poco largo también. No sabía bien dónde colocarlo, así que vamos a dejarlo en el tercer puesto, por ejemplo. Muy bien construido, pero no solo eso: además hay una discusión de fondo bastante entretenida.
- La cabeza de House y El corazón de Wilson. Hombre, sí: como episodio doble (que cuento como único) fueron un bombazo, y cuentan con recursos narrativos para dar y regalar. Además, El corazón de Wilson es posiblemente el episodio más triste de House: es lo que ocurre cuando quien la palma es un personaje a quien ya tenías cercano.
- Apuesto el resto. Me encantó la primera vez que lo vi, no tanto por la historia médica (que también tiene muchísimo interés) como por la contextualización del caso: el hecho de que todo ocurra en una sola noche mientras los especialistas van y vienen de la fiesta… Desde el principio me pareció muy bien hecho (además de que es un no parar).
- Sin razón. Si me siguen desde hace lo suficiente y cuentan con una memoria prodigiosa puede que les sorprenda lo lejos del podio que está este episodio (¡rima!). La primera vez que lo vi me pareció increíble y en ese momento lo habría colocado en lo más alto; pero con el tiempo me ha ido pareciendo bastante deslabazado. Aun así, se trata de un episodio sorprendente que requiere toda la atención del espectador. Y la escena de Cameron con la máquina es de lo mejor de la serie: puro cine, como Euforia.
- House contra Dios. Un episodio divertido al que nunca le tuve demasiada consideración excepto por palabrería ajena que acabó calándome. Nunca está de más echarle un vistazo: realmente curioso.
Intenté sacar diez, pero no hubo manera. La segunda temporada se lleva la palma de forma indiscutible, pero para quienes dicen que la serie está en decadencia ahí tienen cosillas de las temporadas cuarta y quinta. (Bueno, sigue pudiendo estar en decadencia porque de la sexta, de momento, no hay nada.) Sus sugerencias, en caso de haberlas, serán escuchadas.





