Archive for the 'Onanismo verbal' Category

Informe de daños

Las notas han salido aceptablemente bien (observen el optimismo con el que afronto la carrera, teniendo en cuenta que hay suspensos), así que procedo a exponerlas acompañadas de los comentarios apropiados:

  • Física: suspenso (3,1). Era un parcial, así que aún hay posibilidad de llegar al cinco sin tener que ir a septiembre (la posibilidad, por otra parte, es remota). Además, esta asignatura es una salvajada: mi caso se repite a lo largo de las promociones, lo que hace que apenas me sienta mal.
  • Cálculo: suspenso (4). Aún puedo optar a aprobar la asignatura por parciales; tendré que ver si me merece la pena estudiarme solo la segunda parte, porque en ella tendría que sacar como mínimo un seis.
  • Álgebra: aprobado (5,3). No saben cuánto me alegra habérmela quitado de encima, porque no es precisamente una rama de las matemáticas que me apasione. Ha sido por los pelos, pero así es como he llevado la asignatura.
  • Química: notable (8). Ha sido una asignatura agradable, a pesar de que no se trate de una materia de mi interés, y las notas finales, como reflejo de dicha situación, han sido altas en general.
  • Programación: notable (7,3). No sabía cómo me había salido el examen (es lo que tiene no poder compilar sobre el papel), pero resulta que bien. Algo hemos aprendido; a lo mejor hasta nos sirve de algo en el futuro.

Estoy contento: vamos aprobando. Física va a ser difícil de sacar para junio, pero eso no quita que vaya a esforzarme como si contemplara la posibilidad de hacerlo. Cálculo va a costar (más debido a la vagancia que me es natural que a otra cosa) pero tengo que sacarla a tiempo. Y luego están las del segundo cuatrimestre…

El segundo cuatrimestre

El nuevo cuatrimestre ha traído consigo un cambio casi completo en mis asignaturas. De las que tenía hasta ahora solo dos sobreviven, y en una de ellas hemos cambiado de profesor. Aire fresco. Aparte, tenemos cinco asignaturas nuevas. Opinemos, que para eso estamos:

  • Física: nuevo profesor para Fundamentos de Física II. Aunque aún no nos hemos quitado la parte de mecánica, campos y demás infiernos (falta hacer un parcial y el final), desde luego los temas que vienen ahora son mucho más fáciles, amenos, lo que ustedes quieran,  y uno no está sometido a la presión continua de saber que va a suspender. Además, al tío se le ve entusiasta (amén de estar como una regadera), así que las clases pintas divertidas.
  • Complejos: conforme llegaba la hora la clase se iba llenando de gente de otros cursos, y con eso lo digo todo. Existe consenso en torno a su dificultad: se trata de la asignatura más dura de primero, lo que estando también Fundamentos de Física I ahí hace que den ganas de cortarse las venas. ¿El profesor? Me está pareciendo que las clases no están nada preparadas (son malísimas, realmente), pero no lo llevamos mal. La asignatura en realidad se llama Métodos Matemáticos de la Física III.
  • Astrofísica: el nombre de esta (Introducción a la Astrofísica) por lo menos dice algo. Parece entretenida, pero no nos confiemos porque me han dicho cosas. La profesora que nos toca ahora (porque en abril nos la cambian) está de viaje, así que tenemos una sustituta que es una tercera persona. Al final vamos a acabar conociendo a todo el departamento.
  • Radioactividad: los primeros temas recuerdan bastante a los del bachillerato; luego la cosa se pone jodida y por último vienen las aplicaciones (ya saben: por lo de Radioactividad y Aplicaciones). El profesor es raro, y que conste que para estar en una carrera como esta es la primera vez que lo digo.
  • Técnicas experimentales: básicas, falta por decir. El profesor aún no ha hecho acto de presencia, así que nada puedo aportar.
  • Fundamentos de Computadores I: algún nombre habría que ponerle, pero va más bien sobre sistemas digitales. El profesor me parece que hace bien su trabajo, y el contenido tiene pinta de interesante. Veremos a ver.

En general la situación da esperanzas a aquellos ansiosos de recibirlas: las asignaturas nuevas son (excepto complejos) mucho más fáciles que las antiguas. Del primer cuatrimestre seguimos con Fundamentos I y con cálculo, que a ver cómo se nos dan. Ya seguiremos informando conforme avance la cosa.

La masacre

Pues con esto terminamos el mes. Ya no tengo más clases hasta dentro de tres semanas, pero amablemente me las sustituyen por una sesión ininterrumpida de sadomasoquismo creativo. Hombre: siendo creativo…

El plan es el siguiente:

  • Lunes, 1 de febrero: examen de cálculo. La primera en la frente, aunque estuve mirando algunos exámenes de otros años y por lo menos sabría por dónde pillar el que ahora nos toca. Algo es algo.
  • Miércoles, 3 de febrero: examen de química. Teniendo las prácticas aprobadas y quitada de en medio la mayor parte de la teoría… habrá que hacer un último esfuerzo por los créditos.
  • Lunes, 8 de febrero: examen de álgebra. Me quité de encima la mitad del temario, así que solo es cuestión de no reventar en estos dos temas.
  • Lunes, 15 de febrero: examen de física. No sé si presentarme o irme a los servicios a llorar durante dos horas. Aun sí, no pierdo la esperanza.
  • Miércoles, 17 de febrero: examen de programación. Pues no sé yo qué decirles: no lo llevo mal, pero lo mismo mi ingenio no es suficiente para aprobar, y algunos temas los tengo más descolgados. En fin…

Tengo la oportunidad de terminar con cuatro asignaturas y quitarme de encima la mitad de una quinta (cálculo). Alguna aprobaré, digo yo.

El cambio es definitivo

No se ha pronunciado demasiada gente sobre el tema del cambio de nombre, pero está clara la tendencia predominante (es más: única). Así pues, queda Fornicio Pez como pseudónimo definitivo del que suscribe. Ahora tocaría darle un repaso a la información de usuario en un montón de sitios, e incluso cambiar de dirección de correo (que es como echar sal sobre lo quemado). Gracias por opinar.

La onomástica

Puede que se hayan dado cuenta (aunque también es posible que no, porque la verdad es que la autoría la dejan bastante chica los responsables de esto) de que ya no pone Herenvardo debajo de las entradas. Toca cambiarse el nombre por las razones que a continuación enunciaré, y he elegido este sustituto de manera provisional. Aún puedo, si lo creo conveniente, cambiármelo otra vez, aunque dudo muy seriamente que vuelva al que he tenido hasta ahora.

Ocurre lo siguiente: Herenvardo es como se dice (diría) mi nombre en quenya, una de las lenguas élficas que Tolkien inventó para El señor de los anillos. (Ustedes estarán flipando, pero créanme: es mucho más divertido explicárselo a una moza cuando esta te pregunta qué significa tu dirección de correo, y más si es guapa.) Evidentemente, este nombre constituye un residuo de mis doce años, y hace ya tiempo que dejé de sentirme identificado con él; pero, claro, cuando llevas toda tu vida en la red llamándote de una manera, puedes considerar cambiarte el nombre una traición a tus lectores. Pero al final me he decidido: no más Herenvardo.

Existen diversas opciones a la hora de encontrarle un sustituto. La primera y más evidente sería Eduardo Pérez: sobrio, austero y tremendamente aburrido. Pero transmitiría, supongo, cierta impresión de seriedad, y ahora que el blog está hecho un coñazo la verdad es que le vendría bastante apretado. También estaría Pérez, apellido que ya he venido usando en algunos sitios (como en Plurk) y que está bien porque suena a funcionario. Esas son las opciones medio considerables.

Luego está el nombre que me he puesto provisionalmente: Fornicio Pez. Lo he usado ya alguna vez; sobre todo, en la lista de componentes del grupo aquel. Algún día les contaré de dónde viene, pero de momento basta con decir que me gusta bastante. El problema es que no es serio. Por otro lado… ¿este blog lo es? No lo sé: a veces intenta serlo, pero en muchas ocasiones es solo un divertimento.

De modo que la cosa está repartida del siguiente modo (o manera):

  • Herenvardo: más bien no.
  • Eduardo Pérez: sería una buena opción.
  • Pérez: ya puestos, casi prefiero la anterior.
  • Fornicio Pez: mi favorita; solo me falta que no se me eche la gente encima diciéndome que es una gilipollez y que de qué voy, melón.

Ahora solo quedaría que ustedes dieran su opinión, porque tampoco me voy a cambiar el nombre con todo el mundo en mi contra (aunque, oye, eso sería un acto de valentía… Bueno, ya está). ¿Están ustedes ahí?

Love bang crash wakka wakka bam thwok

La verdad es que a lo largo de mi adolescencia (que supongo que ya se acaba) he sido más bien emo, aunque tal especie la repudie. He sido bastante depresivo, lo que por otra parte puede que forme parte de mi esencia. El trimestre pasado, en cambio, estuve sorprendentemente estable a pesar de las putadas, pero fue porque no tuve tiempo de ponerme a pensar: en cuanto me dieron las vacaciones me di cuenta de lo muchísimo que me aburría y de que no tenía nadie con quien quedar.

Es lo que ocurre en vacaciones: como no tengo nada que hacer me aburro, como me aburro me cabreo y como me cabreo me entran ganas de formar una banda otra vez. No es como cuando estás triste, que no tienes ganas de nada: cuando estás cabreado tienes ganas de comerte el mundo. Te gustaría gritar un montón de cosas, y montar algo como Nirvana, los Pixies o los Stooges (o grabar el Tras el último no va nadie. El Blood on the tracks no, porque no es un disco furioso, sino, como decía Hank Moody, el disco del desconsuelo, que es un sentimiento calmo).

Así que estas navidades he estado pensando en volver a hacer algo. En realidad este pensamiento me venía cuando a las dos de la mañana quería ponerme a tocar la guitarra y no podía por no despertar a nadie, pero sirve igual. Claro que luego me entra la vagancia, y recuerdo aquello de mover amplis de sitio…

Reyes de 2010

He aquí lo que me han traído este año:

  • Una HP 50G, calculadora rechulona donde las haya. Es una navaja suiza, un arma asesina que ya comentaré más detalladamente. Esto en realidad me lo trajeron en Navidad, pero yo lo cuento todo junto.
  • Unos Bose 161, que ya me hacían falta unos altavoces de este milenio. También los comentaré. Bueno, a lo mejor no, porque no hay mucho que decir al respecto con lo poco dado que soy a la técnica.

La verdad es que estas navidades no supe muy bien qué pedir hasta que ya era demasiado tarde, pero esto está de puta madre.

Año nuevo

Léanse mis propósitos para el pasado año y obsérvese que me los he pasado por el forro de los cojones. Trasládense a este año aquellos (muchos) que no he cumplido, porque aún cabe esperanza y he tenido razones para no cumplir determinadas cosas. Paso de inventarme nuevos retos, porque para qué.

Esto se acaba

Pues nada: el año se acaba. Ha sido un año bastante distinto: raro de cojones en realidad, pero no se puede decir que no haya sido interesante (en el más sórdido de los sentidos). Nos vemos el once de enero. Feliz año.

El estado de las cosas

Pocas veces había ansiado unas vacaciones con la violencia canina con la que he deseado estas. La carrera es (como todos ustedes sabrán) agotadora, y la recompensa es escasa: a uno le basta, después de semanas levantándose temprano y días enteros pasados en la facultad, con disfrutar de la inactividad y la contemplación del paso del tiempo para sentirse humano otra vez.

El trimestre (aunque ahora se hable de cuatrimestres) no ha ido mal del todo: he aprendido a situarme en esta noble institución y medio puedo decir que sé de qué va esto. Algunas asignaturas son monstruos imbatibles que escupen fuego y otras me veo con perfecta capacidad para superarlas, con lo que al menos creo que no me va a pasar eso de suspenderlas todas (a veces sueño con ello). Vamos a hacer un repaso un poco más detallado:

  • Álgebra: no es, desde luego, la rama de las matemáticas que más me atrae, y suele ser tan abstracta que pierdo a menudo el interés. No obstante, se supone que es la más fácil de las troncales, y la veo bastante segura. Además, he aprobado el parcial de diciembre, con lo que ya me he quitado la mitad del temario para febrero, y encima nos han quitado al horrible profesor que teníamos (un enseñante malo, pero malo de cojones) y nos han puesto al de la tarde, que me encantaba (y parece que a mis compañeros también, aunque sea por contraste). Así que solo es cuestión de seguir como vamos.
  • Cálculo: me apasiona. (Antes lo llamaba análisis, pero el nombre en negrita parece estar más extendido.) Le veo a todo la aplicación, lo entiendo todo; a veces quiero saber más sobre una determinada cuestión, cosa que no pasa, ni de coña, en todas las asignaturas. El profesor me parece muy bueno (ha ido ganando con el tiempo: ya no me parece tan cansino) y, aunque hay muchísimo contenido (y fuerte), creo que podré medio apañármelas en febrero si me lo tomo en serio.
  • Física: en vacaciones pienso ponerme desde el principio y estudiar todo lo bien que pueda (y que me dé tiempo), pero es monstruosa. Es de eso que te ponen un ejercicio y no sabes ni por dónde pillarlo. Bueno, solo es una asignatura, pero de todos modos aún queda esperanza.
  • Programación: las clases, excepto por algún chascarrillo ocasional, son un auténtico coñazo, y las prácticas me desesperan a veces, pero la verdad es que está divertido lo de hacer programillas (aunque luego busca el error que hace que la raíz cuadrada de nueve te dé catorce). Tengo algún tema más descolgadillo, pero si me pongo al día creo que cuento con el ingenio y la motivación suficiente para aprobar en febrero.
  • Química: si el profesor es bueno, no les digo yo que no, y el temario es fácil; pero mi cableado cerebral no resulta particularmente eficiente cuando se trata de esta ciencia. No la entiendo y no me interesa, pero creo que está bien saber un poco de todo, aunque cueste. He hecho un parcial del que no nos dan la nota hasta enero, pero para mí que las cosas van a decidirse en el mes siguiente, porque como si no lo hubiera hecho. De todas maneras es una optativa y es fácil, así que debería aprobar.

En resumen, de momento la cosa se ve dura, pero parece que la hostia no será catastrófica. Aunque estaba acostumbrado a sacar mejores notas…