Archive for the 'No empecemos a chuparnos las pollas todavía' Category

Pillando purpos

Hola, amiguitos. Hoy os voy a hacer un gran favor:

No soy el único (me lo han confirmado) que al terminar de reproducirse el vídeo siente la imperiosa necesidad de arrastrar la barra de progreso hasta su extremo izquierdo. ¡Qué grande! Todo es mejor con subtítulos, por cierto.

Estrella en tu vientre

Lo que encabeza estas líneas es el título de una canción, pero esta vez no me digno a poner el título del artista (que es Ricardo Arjona) en grande porque si lo hiciera esta entrada podría ser confundida con una recomendación musical. Y no: lo que quiero es que nos echemos unas risas.

No hace falta que le presten atención al vídeo: por mí como si cambian de pestaña. El interés está en la letra. Ahí hay rimas para enmarcar: la selección se la dejo a ustedes. Desde luego, con detractores como este, quién necesita apoyos…

Bill Hicks

¿Recuerdan la última foto? Era un humorista. Lo descubrí hace unas semanas, así de casualidad, y me pareció un tío grande:

Uno puede no estar de acuerdo con él (o sí), pero tenía cabeza, además de ser un hombre valiente. Y eso es lo que importa.

Azucarillos para todos

No está mal, no está mal: se puede beberciar. Habéis acertado cuatro de cinco personajes. Eran, por este orden, los siguientes:

  1. Frank Zappa (1940-1993): músico estadounidense conocido por lo variado y experimental de su prolífica (es más: inmensa) obra, su técnica a la hora de tocar la guitarra y su irreverente sentido del humor.
  2. Joe Strummer (1952-2002): el líder de los Clash. Un tipo inteligente y combativo que componía, cantaba y tocaba la guitarra eléctrica.
  3. Richard Feynman (1918-1988): físico estadounidense conocido por su contribución a la mecánica cuántica y a la bomba atómica y, por encima de todo, por estar como una puta regadera.
  4. Kim Deal (1961-): bajista y cantante ocasional de los Pixies. Es la única de la lista que no está muerta, así que más le vale asustarse.
  5. Bill Hicks (1961-1994): humorista estadounidense que destaca entre los demás bufones por su inteligencia y mala uva.

Les ha faltado el último, pero supongo que es perdonable porque no se trata de un personaje muy conocido por estos lares. Gracias por participar.

Talibán del diccionario

Pones un rato la tele (para comer, solamente; yo es que soy como Vincent Vega. Por cierto: ¿y la peli sobre su hermano y él?) y te encuentras esto:

La única serie en la que lo real es siempre extraordinario.

O algo así; no estoy seguro de que la cita sea exacta. Y ahora díganme cómo lo real puede ser siempre extraordinario. Algo es extraordinario cuando se sale de la norma; si algo se sale siempre de la norma, entonces es que lo que podría parecer de primeras chocante se ha convertido en norma. Así que la serie esta probablemente sea la única en la que lo extraordinario se convierte en anodino.

A mí es que estas cosas me cabrean.

Este noviembre

Pues es noviembre y sigo en manga corta. No es un calor incómodo normalmente (hay veces que sí), pero en cualquier caso te hace sentirte culpable. Vaya…

Spamalot

Spamalot

Cuando estuve en Madrid fui a ver este musical: una ida de pinza basada en Los caballeros de la mesa cuadrada y dirigida en España por los Tricicle. Técnicamente es impresionante (es también cierto que no acostumbro ir a musicales): un montaje impecable y unos muy buenos actores; en cuanto al guión, los chistes sacados de la película siguen siendo tan míticos como siempre y los nuevos se encuentran a un nivel equiparable. Me gustó mucho, así que les recomiendo que lo vean si alguna vez tienen la suerte de contar con la oportunidad.

El verano en octubre

Granada posee, como todos ustedes sabrán, un clima de tipo continental, o al menos bastante más continentalizado que el de otras provincias andaluzas. Esto quiere decir que, a falta de mar cerca (evidentemente, en el sector interior de la provincia) y con tanta montaña, las temperaturas son extremas: o mucho frío o mucho calor. La primavera es un lujo que aquí no conocemos.

En verano te fríes y en invierno las pasas putas. Pero existe otra peculiaridad: se conoce que hay determinado día de septiembre en el que el verano se corta abruptamente, y llueve a cántaros. Entonces uno piensa que ha llegado el invierno; pero de repente, ya al ir a entrar octubre, se despejan los cielos y vuelve a hacer un calor endiablado. A partir de ahí el paso (una vez más) al invierno es más progresivo. Ahora mismo nos encontramos en medio de ese segundo verano.

Gente a la que prendería fuego

A la siguiente gente, mal que me pese (ninguno), Dios la odia:

  • A los que pasean o hacen footing por el carril bici; carril que, como su propio nombre indica, es para las bicis. Los alegres peatones podrían correr también por la calzada, pero, claro, los coches dan más miedo que un escuincle que rara vez va a desarrollar una velocidad suficiente como para atropellarte.
  • A los conductores de vehículos motorizados que les hacen el mismo caso a los pasos de bicis que a los de peatones. Esto es: ninguno.

A esta otra gente Dios la odia con especial intensidad:

  • A los que no solo van paseando por el carril bici, sino que además forman comitivas que se alinean transversalmente a la calzada. También a esos lumbreras que, habiendo dos carriles (ambos para bicis, sobra decirlo), van no solo a pata sino también en sentido contrario. A estos es que directamente les prendía fuego.
  • A los hijísimos de su señora madre que no es que hagan ejercicio donde no deben, sino que hacen botellón por donde luego yo circulo. Prometo cortarme las venas con el próximo vaso de cubata que me encuentre.
  • A la gente que solo se preocupa, debajo del puente de la autovía que hay al lado del Neptuno, de mirar si pasan coches por el carril al que se van a incorporar. Claro, a uno le da cosa cruzar con la bici (por el paso señalizado) cuando observa que el tío de cuya atención depende tu vida mira justamente en sentido contrario mientras se dispone a avanzar.

El infierno está lleno de gente de este tipo.

Hazte industrial

Lo mejor que he visto en mucho tiempo:

Difúndanlo si no lo han hecho ya.