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Territorio comanche

¡Hombre!, algo nuevo a lo que hincarle el diente. Lo que aquí tenemos es la crónica de un reportero de guerra, un género que aún no había tenido el placer de catar; y es interesante, además de bastante duro. El estilo de Pérez-Reverte es aquí más directo que en otras obras suyas, lo cual me parece adecuado teniendo en cuenta el tema tratado. Un notable le voy a dar, aunque podría haberme llegado más.

Los hijos de Matusalén

Menos mal que hasta dentro de unos meses no voy a tener que reseñar más libros de este hombre, porque no sé ya qué decir. Está bien (peor que otras obras suyas, eso sí) en estilo, ambientación y trama. Y con eso tienen suficiente.

Problema en Pollensa

Así es como funciona el sistema: a finales de cada mes me gasto el dinero mensual que tengo para libros en unos cuantos libros que tengo interés en leerme. Un par de semanas después se me han gastado las lecturas y tengo que recurrir a bajarme obras menores de las redes o chorizárselas a mis padres. De modo que cada mes tiene unos cuantos libros que quiero leerme y otros cuantos que me leo a falta de otra cosa. Pero supongo que eso ya lo habrán notado ustedes.

En fin: Problema en Pollensa es el título de un relato, y al mismo tiempo el título de un volumen recopilatorio cuyo primer relato es el citado. Está interesante, pero sobre la obra de Christie ya hemos dicho prácticamente todo lo que hay que decir.

El club Dumas

¡La versión que me he bajado está entera tipografiada en Comic Sans! Aparte de eso, me ha gustado bastante: el autor sabe mantener en todo momento el interés del lector, y la abrumadora cantidad de referencias literarias… bueno, para mí no es abrumadora, sino que le suma puntos a la novela. De lo que más me ha gustado de este hombre, probablemente por eso último que he dicho.

Historia de la literatura universal

  • Historia de la literatura universal, IITítulo: Historia de la literatura universal.
  • Autores: Martín de Riquer y José María Valverde.
  • Editorial: Gredos.
  • Número de páginas: 1735.

Existe una diferencia fundamental entre esta reseña y la mayor parte de las que he escrito hasta el momento: normalmente me leo un libro y una vez terminado escribo qué me ha parecido teniendo presente lo que recuerdo de él; esta vez he tomado notas conforme avanzaba en la lectura, con lo que, para empezar, tengo más que decir sobre esta Historia de la literatura Historia de la literatura universal, IIuniversal que sobre casi cualquier otra obra que haya aparecido por aquí. Otra cosa he de decir: por esta misma circunstancia se da que los defectos encontrados en el texto se encuentran en esta reseña mucho más recientes, por lo que puede parecer que el libro no me ha convencido, cuando lo cierto es que me ha encantado. Dicho esto, podemos comenzar con mi opinión.

Después de un prólogo escrito por una tercera persona (que hace, por cierto, un uso extraño, y a veces diría incluso que incorrecto, de la puntuación) nos sumergimos de lleno en ese océano de títulos, autores y fechas que constituye el grueso del libro. El devenir del estilo es suficientemente descrito, pero algunos párrafos llegan a transformarse en listas difíciles de leer y que aportan poco; esto, de todos modos, no sucede tanto como para estropear la lectura. Por lo demás, el texto, escrito con claridad y sencillez, se desliza a través de los siglos siguiendo un orden cronológico, sin por ello cortarse a la hora de efectuar saltos temporales según las exigencias del autor o el género (algunas veces es necesario si un tema quiere tratarse bien).

Riquer es experto en literatura medieval; se agradece que no se deje llevar por ello y que la cantidad de páginas que se le dedica a cada cosa sea proporcional a su importancia. Valverde, por su parte, sabe algo de filosofía, y a él sí que se le nota, porque a veces se mete en berenjenales a los que no debería haberse acercado: da opiniones más que discutibles sobre el pensamiento de ciertos autores, y no da lugar a discusión por mencionarlos solo de pasada. Esto se lo podrían haber ahorrado. Otra cosa buena es la atención que se le presta a la prosa científica como género por méritos propios; otra mala, la obsesión que tiene Riquer con el Quijote, que le hace ver su influencia en casi cada novela posterior a su publicación. Puede tener razón, pero llega a resultar exagerado.

Aparte de errores puntuales en la transcripción de los títulos (qué le vamos a hacer), una cosa que me ha llamado la atención y no me ha hecho mucha gracia ha sido eso de que a los autores se los cite por su apellido y las autoras, por su apellido precedido por el artículo «la». Me quejo siempre de los obsesos de estos detalles, pero en este caso creo que hacen quedar a las escritoras como mujeronas que por dedicarse al arte se vuelven masculinas. Cosas mías, supongo.

Y con eso me parece que hemos terminado con los defectos en sí. Una conclusión que puede sacarse de esta Historia de la literatura universal es que las motivaciones del hombre han sido, en todas las épocas y todas las culturas, prácticamente las mismas. (Hablando de épocas, el que muchos capítulos se titulen «De tal periodo a tal» no hace sino confundir: ¿estamos hablando del Renacimiento o del Barroco?) Los autores se refieren a todos los mencionados con un respeto que es de admirar, aunque a veces, con la cantidad de gente a la que se menciona y el poco tiempo que les da de hablar de ella, lo que hay detrás del libro es más un proceso de recopilación enciclopédica que de verdadera crítica.

Al final del segundo volumen se incluye un apéndice escrito con posterioridad en el que diversos estudiosos dan un repaso a la literatura de un montón de países en los últimos años (lo cual era necesario, porque originalmente el libro pasaba casi de largo del boom latinoamericano, cosa que me parece un gran error). Esto da lugar a solapamientos que en ocasiones derivan en graciosas contradicciones: la opinión que originalmente se tiene de Capote es más bien fría, mientras que el apéndice se deshace en ardorosos elogios. Nada de mayor importancia, en realidad.

Tal como dije al principio, me ha encantado, a pesar de lo que pueda parecer. Es por ello que lo recomiendo a cualquiera que tenga cierto interés por la historia de la literatura, o por el desarrollo del pensamiento en general.

El viaje íntimo de la locura

  • El viaje íntimo de la locuraTítulo: El viaje íntimo de la locura.
  • Autor: Roberto Iniesta.
  • Editorial: El Hombre del Saco.
  • Número de páginas: 371.

Me propuse no darle más dinero a este hombre excepto que fuera estrictamente necesario; esto es, excepto que fuera para un disco o para un concierto. Gracias a Omar por prestarme el libro, porque no pensaba comprármelo.

La verdad es que me ha sorprendido gratamente. Primero, por el estilo: se nota que Robe va camino de los cincuenta, porque se está volviendo cada vez más moñas. Apenas encontramos tacos; está todo escrito de una forma muy cuidada (lo que no arregla el hecho de que Robe no sea un gran escritor, pero de eso hablaremos después). Y hay que reconocer que el tío tiene imaginación, porque el devenir de acontecimientos, bastante libre, requiere al menos una idea feliz. Ahora viene lo malo.

Robe, edulcorado con el paso de los años, no se libra de seguir siendo un imbécil. Afortunadamente, las ocasiones en las que habla abiertamente de política pueden contarse con los dedos de una mano, así que es una fracción muy pequeña del libro la que da vergüenza ajena. Pero la da. Por lo demás, lo peor que nos encontramos es una buena dosis de ecologismo buenrollista, pero se puede pasar por alto.

En definitiva, si la chispa inicial le hubiera prendido a alguien con un poco más de cerebro podría haber salido un buen libro. Como no es el caso, pues no, pero tampoco es que el suspenso sea estrepitoso.

Madame Bovary

Galdós, ese autor que aquí a estas alturas permanece siempre de fondo, era un escritor evidentemente español, pero había otra cosa que le era característica: su adhesión al realismo. En una novela como Madame Bovary se puede observar claramente de dónde viene la mitad internacional de Galdós: ¡está todo sacado de aquí! (Lo que apenas le resta algo de mérito a Galdós.)

El caso es que Madame Bovary es un cañón de novela: sublimemente construida, de estilo impecable. Personajes creíbles, una historia sin fisuras, un trasfondo de total interés… Ni una sola queja puedo poner; se trata de una de las más altas cimas de la literatura universal, así que quién soy yo para juzgarla. Léansela algún día.

La novela de un literato

Pero qué maravilla de libro. Miren que es extenso como él solo, pero su lectura constituye una delicia tal que en menos de una semana lo puede uno devorar sin esto suponerle ninguna carga. A lo largo de los tres volúmenes que en la cuidadísima edición de Alianza lo componen se nos guía a través de una crónica del primer tercio del siglo XX; crónica en un principio literaria, con sus revistas y sus cafés, pero que sutilmente acaba por describir de manera exhaustiva la vida social y política de toda esta La novela de un literato, 2época. A través de Cansinos conocemos de cerca a casi todas las grandes personalidades de las vanguardias y del arte de este periodo en general; a través de Cansinos asistimos al final de la restauración, a la dictadura de Primo y a la instauración de la II República.

El estilo ya les digo que es sencillo; todo está, de hecho, escrito en presente, tal como se espera de una crónica. Y, sin embargo, esta sencillez esconde, según percibo, unas palabras muy medidas que dicen mucho más de lo que a simple vista puede parecer: el tono es continuamente irónico, desencantado y un tanto paródico. Es posiblemente esto lo que hace de la lectura de La novela de un literato un placer que La novela de un literato, 3no agota. Yo me la he leído en cinco días, y porque no tenía más tiempo.

Resulta curioso conocer de primera mano a los protagonistas de esta época. Uno aprende un montón, pero no solo eso: uno se divierte y observa también cómo no pasan los años en balde por el autor (puede encontrársele incluso a la novela su parte de autobiografía, que parece ser solo una excusa pero está ahí).

Poco más me queda por decir. Adivinando estarán que les voy a recomendar encarecidamente la lectura de este mamotreto; no puedo hacer otra cosa, y al fin y al cabo he también de decirles que no se arrepentirán.

Ocho libros

Ya mañana empezamos con los libros de junio (que son, por cierto, auténticos mamotretos). No nos va a dar tiempo a reseñar más que ocho antes del extenso parón de verano, pero intentaremos hacerlo bien.

¿Merece la pena?

He leído excelentes críticas de esa serie titulada The Sandman, pero me da un poco de miedo empezar a leérmela por eso de que es más larga que un día sin pan. Necesito estar seguro de que merece la pena antes de invertir una hora tras otra en leer una viñeta tras otra. Así que háblenme de ella. (Gracias.)