Digo que el autor es aproximadamente Bukowski porque lo que tenemos ante nosotros es una (relativamente) extensa entrevista por él concedida a Fernanda Pivano. La entrevista es interesantísima: Bukowski es amable y habla por los codos, lo que permite que nos enteremos de bastantes cosas imposibles de conocer por otros libros. Imprescindible si estás completando una bibliografía, altamente recomendable si estás interesado en la vida y milagros de este hombre e igualmente instructivo en cualquier otro caso: siempre hay algo rescatable en cada página. Como se trata de otro tipo de obra, no cansa completar.
Necesito que me recomienden libros. Las opciones más cercanas empiezan a agotárseme y como no le encontremos solución a esto tendré que pasarme a estudiar la obra de Almudena Grandes (autora con gran presencia en mi casa que, dado mi estado de momento premenopáusico, no me llama especialmente la atención). Entiendan mi preocupación. Ayúdenme, joder.
Una colección de brevísimos relatos que se leen en un suspiro; cada uno de ellos corresponde a un caso resuelto por Hércules Poirot, detective que protagoniza numerosas obras de Christie. El reducido tamaño de las píldoras contribuye a la digeribilidad del libro, que lo convierte en entretenimiento puro. Muy bien.
Más robótica; en esta ocasión nos volvemos a encontrar con una novela, con el interesantísimo añadido de que ahora la trama es completamente policíaca. De este modo, a la reflexión filosófica se une el misterio, lo que hace de Bóvedas de acero una historia bastante completa. Creo que ha sido una de las obras de Asimov que más me han gustado hasta el momento, y ha habido cosas que me han gustado considerablemente, así que podría incluso llegar a considerar recomendar esto. Y créanme: yo les juro tanto que lo haría… pero no nos precipitemos, que ya saben ustedes que hay que ser prudentes en esta vida.
Pedazo de manera de terminar la saga: Ender, el xenocida es posiblemente la mejor de las tres entregas, lo que quiere decir que al final hemos elegido adecuadamente a la hora de comenzar el mes con buen pie. (Nótese que, en realidad, la saga incluye dos volúmenes más; pero que estos tres libros constituyen el núcleo clásico que entraba en mi plan de lectura.) Esta tercera entrega puede hacer pensar en cierto cambio con respecto a sus predecesoras: desde luego, el estilo es distinto (menos duro, pero también más serio) y el clímax se alcanza de una forma menos bélica, más espiritual (no sabía muy bien qué palabra usar; esta me ha parecido la que, dentro de lo que cabe, no hace parecer esto una gilipollez tan grande). La saga me ha encantado, así que recomiendo las tres partes; encima, conforme avanza se pone mejor. Bravo.
Ya están reseñados todos los libros que veníamos arrastrando del mes pasado. No hay reseña hoy, ni la habrá mañana; el lunes empezaremos con la bibliografía (como si fuera en serio) de marzo. Todo debería encajar, si está bien calculado.
Entradas autorreferentes: ¡cuánto sitio me llenáis!
Yo digo lo de siempre: lamentablemente, llama la atención que un autor de ciencia ficción mantenga los pies en el suelo, pero el que lo haga ya me tiene ganado (aunque sea solo por las tolerantes referencias a otros géneros). Con estas dos entregas la saga termina tan bien como empezó. Nada más que añadir.
Número de páginas: 349, no tengo ni puta idea y 271 respectivamente.
Pero esta vez prometo algo nuevo: ahora estamos con los relatos que Asimov dedicó a los robots (el resto de su mitología no aparece más que de fondo), y la verdad es que me han parecido notables. El mérito consiste en plantear paradojas en torno al concepto de estas máquinas y cuestionarse a través de los diálogos entre los personajes su naturaleza e implicaciones. No hay mucha acción, pero sí un montón de filosofía bastante interesante, lo que es hasta mejor.
El primero de los tres libros me lo compré en una bonita edición. Los otros dos no los encontré, así que me los tuve que bajar; Visiones de robot lo pillé en HTML, así que no sé decirles cuántas páginas tenía. Ha sido un buen cambio, en definitiva.
La biblioteca de mis padres cuenta con algunos volúmenes de las obras completas de Agatha Christie y yo cuento con un aburrimiento considerable. No tiene mucho sentido, dada mi escasa pericia, reseñar una a una las novelas, así que lo hago por bloques: estas son las cuatro que me he leído este mes. Son intrigantes, inteligentes y sumamente agudas; se trata, en definitiva, de entretenimiento muy bien construido. Creo que las puedo recomendar.