Monthly Archive for Septiembre, 2009

Criptonomicón

Criptonomicón

Del Criptonomicón puede decirse que va sobre criptología. Más allá de eso, todo intento de condensar su inabarcable argumento queda condenado al fracaso. Y es que se trata de un libro excesivo en el que prácticamente todo tiene cabida: correos electrónicos transcritos, unas cuantas ecuaciones matemáticas e incluso un script en Perl. Una cosa que hace verdaderamente apreciable el Criptonomicón es que, en medio de toda esa pléyade de personajes cuyas aventuras en épocas y escenarios distintos seguimos, en medio de tanta complejidad narrativa, la novela mantiene en todo momento un erudito (por no decir freak) sentido del humor. Por eso encontramos disgresiones sobre casi cualquier cosa, a cual más peregrina.

Diría que este es el mejor libro que he leído este año, pero también es cierto que no tengo muy claro qué libros son de este año y cuáles corresponden al año pasado. Así que no me arriesgaré. Pero, de todos modos, esta no es una recomendación de pega sino de las de verdad.

Bearn o la sala de las muñecas

Otra novela rara, aunque puedo decir que me ha parecido interesante. Lo que no puedo decir es de qué va exactamente; pues se trata de una mescolanza (leíble, a pesar de todo) que no hace demasiado uso de un hilo argumental, y eso que cuenta con él. Pero, como ya he dicho, está bien.

Recapitulemos y prosigamos

¿Recuerdan mis propósitos para este verano? Este ha sido posiblemente el primer año que puedo decir que los he cumplido (con excepciones, pero otras veces lo cumplido ha sido la excepción): me saqué el teórico, me compré un portátil y he leído todo lo que esperaba leer (esto es: demasiado).

Cuento esto ahora porque, aunque lleva unas cuantas semanas lloviendo, es ahora cuando termina el verano; y es que mañana empiezo las clases. La carrera. Esto merecería una entrada aparte, pero en realidad basta con decirles que estoy acojonado. Me he estudiado esos temas de física que ya no se dan en el bachillerato, tal como prometí, y espero que me sirvan de algo; y (esto no está relacionado con el curso) no solo me vi entero el Monty Python’s Flying Circus, que es lo que había planeado en un principio, sino también South Park al completo y una temporada de Cómo conocí a vuestra madre (que lo ha hecho después de Friends, pero mejor). Y no reuní las ganas suficientes para pasarme el Pokémon Oro, pero me pasé el Super Mario 64. Mañana les cuento el cambio.

Matadero cinco

Matadero cinco

Imaginativa es lo primero que se le puede llamar a esta novela. No obstante, también se puede decir que es extraña, triste y altamente recomendable (sí: es una recomendación). Leíble en un rato y sorprendente por el cruce entre géneros que practica el autor, la había visto mencionada ya por muchos sitios y era hora de echarle un vistazo. Y ha merecido la pena, como la pena les merecerá también a ustedes. Por ello, insisto en mi recomendación.

Un repaso a Frank Zappa

Frank ZappaEn estos días he escuchado veinte discos de Frank Zappa. De este modo, reduzco mi sentimiento de culpa al mismo tiempo que amplío un poco mi cultura musical. Veinte discos suponen solo un cuarto de la ingente producción de Zappa (y eso sin contar recopilatorios), pero he intentado seleccionar los que, de oídas y a tientas, me suenan más representativos: la trilogía inicial, el enormísimo Hot rats y dieciséis más. Y hay de todo: tostones magistrales y cosas sueltas sorprendentemente escuchables; música cabaretera, interminables solos de guitarra, improvisaciones y ritmos propios del jazz y experimentación hasta hartarse. Rebuscando, puedes encontrar melodías pegadizas y temas emocionantes. Hay material sobreproducido; hay fragmentos pretenciosos; hay producciones sucias o ausentes, y, en definitiva, está cualquier cosa que quieras encontrar. Lo más ochentero, lo más infantil, lo más extraño y divertido. Puede que algún día les haga una lista con los temas que más me han gustado. Mientras tanto, escuchen algo (si pueden resistirlo), y, sobre todo, no se desanimen.

Te trataré como a una reina

Bienvenidos a las cosas que me leo cuando se me gasta el dinero y tengo que recurrir a la biblioteca de mis padres. Esta no está mal: una especie de novelita policíaca, castiza y ligera, con ciertos toques oscuros. Es un poco sentimental también. Aceptable, pues, aunque me la haya leído por eliminación.

Microrrelato

Me has conocido en un momento extraño de mi vida.

(El narrador, El club de la lucha. Al final he comprimido tanto el microrrelato que se me ha quedado solo en la cita inicial.)

Con las mujeres no hay manera

Con las mujeres no hay manera

No está mal: una prosa un tanto descuidada y un estilo que peca de demasiado coleguesco a veces, pero me ha gustado. La novela está llena de humor y es bastante divertida, además de ligera de leer (y tiene ciento cuarenta páginas, así que es casi una coña). Los detalles de realismo sucio son también apreciados en esta casa. De Boris Vian me habló mi padre, y, aunque lo eché a suertes, no es que haya empezado con mal pie.

Snow Leopard

La actualización fue completamente indolora: todo estaba en su sitio al terminar, y eso que había hecho una copia de seguridad por si acaso. Los cambios son más bien detalles, pero se aprecian (excepto el nuevo fondo de pantalla, que me resulta demasiado llamativo; lo he cambiado en cuanto he podido). Ha merecido la poca pena que me haya podido traer, así que estoy contento.

Inglorious Basterds

Inglorious BasterdsVaya por delante que detesto el título que le han puesto la película al traducirla al español; es por ello que lo que encabeza estas líneas lo dejo en pérfido albionés. Pasa que «malditos» es un eufemismo de esos que solo salen por la tele, y «bastardos» lo usan los traductores de películas americanas para insultarse entre sí. Yo lo habría dejado como Capullos infames, o (mejor aún) no habría tocado el título, porque las pelis de Tarantino, por tradición, siempre se han quedado como están. Y les viene bien, pero no parecen pensar lo mismo los responsables de esta.

Inglorious Basterds es una película que está al nivel de las primeras del director. Eso podría ser decir mucho, pero creo que la violencia tarantiniana está aquí representada tan cruda, surrealista, imaginativa y turbadoramente divertida como en cualquiera de sus obras anteriores, o mejor. Vuelven los diálogos (naturales e ingeniosos), los planos cómplices, la banda sonora; los personajes chulescos y la absoluta ausencia de aburrimiento. No hay momento de desperdicio.

La película constituye un revuelto de idiomas bastante curioso, y si algo se le puede echar en cara es un final, si bien apoteósico, un poco salido de la serie B; porque no encuentro una diferencia clara entre una venganza judía y unos surfistas nazis, pero puede que ese sea uno de los encantos de Tarantino. De modo que hasta eso, con reparos, podríamos salvarlos. Recomendación total.