Es horrible, sencillamente. Para una mente que escogió una modalidad del bachillerato que requiere memorizar lo mínimo y deducir lo máximo posible, tener que aprenderse todos esos pesos y distancias constituye un suplicio mayor. Hoy me he terminado de estudiar (por encima, la verdad) el manual de conducción y durante la última semana he tenido la perenne sensación de que me iba a estallar la cabeza. Porque, además, el material es malo de solemnidad: mi libro es confuso, está mal escrito y además mete la pata cada vez que recurre a explicaciones físicas, pero es que sospecho que todos los manuales han de ser de la misma ralea. No se metan en esto jamás.

