Resulta que Schopenhauer tenía una opinión sobre casi todo, y que sobre casi todo escribió en algún sitio su opinión. Schopenhauer se expresaba con contundencia y elegancia, y puede considerársele un maestro de la falta; pero aquí, colocados uno tras otro sus exabruptos, como aforismos poco objetivos, quedan un poco cortantes. Además, a veces a uno se le quiebra el mito al leer al filósofo escribir con poca exactitud y justicia sobre la mujer; aun así, este hombre solía llevar razón, y siempre resultará glorioso el repaso que les dio a los idealistas de su tiempo. No está mal.


0 Responses to “El arte de insultar”