Vamos a despedirnos del mes en condiciones:
Pero es que eran buenos, joder.
Oiga, por favor: ¿dónde está su puta madre?
Vamos a despedirnos del mes en condiciones:
Pero es que eran buenos, joder.
Y es que Schopenhauer estaba encantado de conocerse, me parece a mí. A lo mejor puede explicarse porque la gente de su tiempo, si hacemos caso de lo que dice, dejaba mucho que desear; el caso es que el señor tiene un concepto de sí mismo que nos hace ver que el autoestima era lo último que le faltaba. No obstante, sigue siendo un tío cabal, independiente y poseedor de una amplísima cultura tanto literaria como filosófica, lo que siempre es digno de admirar. Algo se puede aprender, según con qué te quieras quedar. Un hombre libre, en definitiva; y esto es todo cuanto voy a leer suyo de momento.
El primero, que he reclamado mis notas de selectividad (bueno, la mitad de ellas: la de Lengua, la de Filosofía y la de Inglés) y con bastante convencimiento, sobre todo por lo que a la del medio se refiere. El segundo, que ya he hecho la preinscripción en la UGR, y que, como dicen que es cabal la cosa de poner más de una carrera, he pedido las de física, matemáticas y filosofía, por este orden; no va a servir de mucho, puesto que entro seguro en la de física; pero es mejor hacer las cosas bien. Veremos si me hacen caso en lo de la reclamación.
Justo cuando creía que me había leído todo cuanto había en mi casa firmado por Freud, aparece este libro entre muchos otros de temáticas muy distintas a la suya y, por supuesto, separado de los otros tres que ya he catado. Y la escisión no estaba justificada, pues el libro trae lo de siempre: una imaginación desbordante a la que una ciencia que apenas puede llamarse objetiva pone escasos límites. Divertido, delirante a veces y altamente sórdido en la mayoría de sus páginas, pero no puede ser tomado en serio. Claro que las cosas no tienen por qué ser siempre consideradas bajo el criterio exclusivo de la validez teórica…
Resulta que Schopenhauer tenía una opinión sobre casi todo, y que sobre casi todo escribió en algún sitio su opinión. Schopenhauer se expresaba con contundencia y elegancia, y puede considerársele un maestro de la falta; pero aquí, colocados uno tras otro sus exabruptos, como aforismos poco objetivos, quedan un poco cortantes. Además, a veces a uno se le quiebra el mito al leer al filósofo escribir con poca exactitud y justicia sobre la mujer; aun así, este hombre solía llevar razón, y siempre resultará glorioso el repaso que les dio a los idealistas de su tiempo. No está mal.
Ya vienen los Reyes Magos, y traen más carbón que otra cosa:
Lo que más me toca los cojones es lo de Filosofía; yo puedo entender que el examen estuviera desordenado, y a lo mejor no di todo lo que podría haber dado, pero creo que podrían haber valorado más el conocimiento subyacente.
Después… en Lengua me esperaba más, supongo, pero estas cosas son subjetivas. También me esperaba más en Inglés; no sé de qué serán los fallos de Física y Mates, pero estarán justificados. En Química me esperaba incluso menos. No necesito más nota (tengo un 8,08 de calificación global, así que mi nota para entrar en la carrera es un 8,9 con el que llego hasta medicina), pero no sé, no sé. A lo mejor reclamo y todo…
Pocas canciones más raras, pocas más míticas:
Uno de mis temas favoritos de todos los tiempos.
Me he leído este libro ahora porque ha sido ahora cuando lo he descubierto en lo más alto de la más alta torre de las biblioteca de mis padres (estaba bien escondido el cabrón). Si no, habría caído hace bastante tiempo. Kant: vida y doctrina es, como su propio nombre indica, una biografía del filósofo que no encuentra problema en pararse a explicar su pensamiento cuando llega a la publicación de alguna obra. Kant es un autor denso, así que el libro lo es también por momentos. Pero está bastante bien escrito, y ha contribuido, junto con otros textos, a cambiar a mejor mi opinión sobre este señor; pues razón y pasión no son tan opuestas como se tiende a considerar, sino que existe un afán de saber que puede ser tan apasionado como la más dionisíaca de las vidas. En conclusión y ya para acabar, bastante bien.

El Monty Python’s Flying Circus es una de las series de humor más importantes de todos los tiempos, y sin duda una pionera en el campo de los sketches. No sólo tiene mérito por ser tremendamente divertida, sino también —y aquí es donde se diferencia de muchas otras— por serlo de una forma bastante inusual; pues su humor surrealista suele venir sustentado por referencias culturales de todo tipo que le dan un nivel más bien alto.
Así, podemos encontrar desperdigado por sus episodios todo un cúmulo de personajes históricos y literarios que no escapan a la burla. Habrá en este mundo cosas divertidas, pero no tantas habrá que al mismo tiempo sean tan enriquecedoras como un partido de fútbol entre filósofos griegos y alemanes o un concurso de resumir En busca del tiempo perdido en quince segundos.
Una vez más, gracias a C. por el regalo. Échenle un vistazo un día de éstos.
Cualquier sitio es bueno para escuchar canciones que poner aquí:
Y miren que ésta debería traerme malos recuerdos.