Monthly Archive for Mayo, 2009

Soy el puto amo

Y punto, joder. Lo que sigue a continuación son mis notas finales de segundo de bachillerato; hay una teoría mía que dice que cuanto más follo y mejores notas saco más gilipollas me vuelvo, y es el caso de lo segundo, así que prepárense para una entrada cargada de narcisismo gratuito y generosas dosis de obstinada petulancia.

Ahora bien; lo que me resulta extraño es que, a pesar de que he sacado unas notas que ni yo mismo esperaba, no estoy tan contento como podría estar en un caso hipotético por el simple hecho de que no son perfectas. Lo cual me revela como un imbécil incapaz de estar nunca satisfecho. Pero al lío:

  • Lengua Castellana y Literatura: un diez. Porque soy Dios escribiendo.
  • Inglés: un diez. Porque sé más inglés del que vosotros, sucios mortales, podéis aprender en el instituto, joder ya.
  • Historia: un diez. Por hacerme un favor, porque mi nota era un nueve.
  • Física: un diez. Porque, aunque la primera mitad del curso es jodida (y aun así la saqué con sobresaliente), la segunda la hago yo con la polla.
  • Matemáticas: un diez. No sé por qué; yo tenía un nueve y tampoco es que fuera sobrado, pero se agradece en cualquier caso.
  • Química: un ocho. Feo, ¿eh? No pega nada. Ha sido fundamentalmente porque el profesor es un mamón, pero aun así no se ha portado del todo mal.
  • Francés (Segundo Idioma): un diez. Porque Francés es una asignatura cuyo propósito fundamental es el de subir media. Y para eso me ha servido.
  • Estadística: un diez. Porque es una chorrada de asignatura.
  • Filosofía: un diez. Porque soy el único tío que compara al autor en cuyo texto consiste el examen con otro andoba que ni siquiera hemos dado.

Me da como media un 9,77, que es un bonito número. (Siento todas las sobradas gratuitas que he soltado ahí arriba.) Junto con la media de primero, me sale como media total del bachillerato un 9,44, que también está bien. Llevo desde antes de anoche sin dormir, pero en estos momentos amo la consciencia.

Episodios nacionales 37 y 38

Carlos VI en La Rápita y La vuelta al mundo en la “Numancia” son dos buenos episodios; especialmente el segundo, que trae algo de aire fresco al dejarnos salir de España por un rato. Y con esto hemos tenido bastantes libros por este mes.

Fin (de la segunda parte)

this is the end
beautiful friend
the end
this is the end
my only friend
the end

of our elaborate plans — the end
of everything that stands — the end
no safety or surprise — the end
I’ll never look into your eyes again

Pues resulta al final que no tengo nada que recuperar; me faltaría ir a subir nota a un examen de mates, pero mi título de bachiller ya no me lo quita ni Dios. Las notas, a final de mes. Y ahora, vacaciones y preparación para la selectividad.

Introducción al psicoanálisis

Cuanto menos científico y más conspiratorio se pone Freud, más divertido se hace. De modo que Introducción al psicoanálisis, que se propone ser una de las obras más técnicas de este hombre, se convierte en una de las menos fiables y al mismo tiempo la que más engancha de las que he leído suyas. Las conexiones son acojonantes; las pruebas de su veracidad, nulas, pero algunas cosas son el descojone. Molón.

El socialismo y el hombre nuevo

Mi enfermizo afán por leerme todo cuanto hay en mi casa me lleva a coger cosas como ésta: una selección de artículos del Che. Un exabrupto detrás de otro y una absoluta falta de neutralidad y perspectiva que revela lo cerril del pensamiento de un totalitarista como otro cualquiera. Valiente tontería, qué les voy a contar.

Episodios nacionales 34, 35 y 36

Los tres episodios que tocaba leerse ahora eran, por este orden, La Revolución de Julio, O’Donnell y Aita Tettauen. Tratan temas bastante concretos de la segunda mitad del reinado de Isabel II y lo hacen con acierto y exhaustividad, así que me han parecido bastante buenos en su conjunto. Una trilogía bonica.

Las circunstancias

Yo quería terminar el curso esta mañana; sin embargo, estoy viendo que las circunstancias me van a hacer tener que asistir a un par de exámenes más. En cualquier caso, ahora que estoy más relajado reanudaremos el mantenimiento de este sitio (y, con ello, las sempiternas reseñas).

El yo y el ello

El yo y el elloCuando se pone a ilustrar sus teorías con ejemplos que él mismo ha diagnosticado, Freud empieza a sonar extraño y a tirar para atrás. Es lo que ocurre en este volumen, mucho más técnico que El malestar en la cultura; no obstante, los puntos de vista de Freud siguen siendo originales y se merecen un cierto interés, si no como acertados, al menos sí como pioneros. A pesar de su manía de encontrar relaciones y símbolos donde es bastante poco probable que los haya, la importancia histórica de este señor es innegable; y con esta lectura sigue reduciéndose el pese a todo abrumador —y aún le queda tiempo de serlo— número de libros de mis padres que me faltan por catar.

Franco

Franco(Va para la lista de títulos contundentes.) Andaba por mi casa esta biografía y, como no me gusta que ronden por aquí cosas que no he metido en mi sesera, decidí leérmela e instruirme ya que estaba. Y la verdad es que hice bien: el libro está escrito con admirable honestidad (tratando como trata un tema en el que no es fácil ser objetivo) y hace uso de un tono sereno, instructivo y no por ello menos ameno (con ciertas concesiones a la ligereza de estilo y, por qué ocultarlo, algún pequeño —pero perdonable, claro está— desliz). Muy buena nota para una biografía que, sin tratarse de un estudio en profundidad, resulta bastante completa.

La verdadera recta final

(Ya hubo —hacia la nada— una recta final; pero después de ésta sí que me voy a quedar entre dos cosas totalmente distintas.) Ésta que empieza es la última semana del curso; semana, por supuesto, llena de exámenes, y algunos de ellos importantes. Lo bueno es que si la supero con éxito ya no ha de quedarme más que, como mucho, ir a subir nota a algunos exámenes de recuperación. De modo que, si sienten algo de lástima por un servidor, bien harían en desearme suerte.