Monthly Archive for abril, 2009

Wilt

Novela hilarante y desopilante (no sabía cuál de los dos adjetivos elegir) y ácida a más no poder, Wilt constituye un ejemplo literal de sátira despiadada que no puede más que hacernos reír con las desgracias ajenas. Las situaciones desproporcionadas se suceden una tras otra; los diálogos humean cinismo; los símiles son crueles y enormes. Posiblemente Wilt sea puro entretenimiento, pero eso no hará que deje de recomendarla a todo aquel que quiera reír por no llorar. Lo he dicho y lo repito: añado Wilt a la lista de recomendados de este año, y prefiero no llevar la cuenta para no asustarme con la absurda y ofensiva proporción.

Para no variar

Vespertino autobús cojo mañana y a murcianos brazos que con desprendida entrega me arrojo. Hay algún post programado, por si las moscas; pero nada especial.

Un cuarto propio

Un cuarto propioVaya por Dios: he escogido una imagen grande de cojones para ponerla al lado y no creo que tenga tanto para decir sobre este libro como para llenarla entera. Pero vayamos al lío: se trata de un ensayo que escribió Virginia Woolf sobre el papel de la mujer en la literatura, y, en última instancia, sobre el acto creador en general. Un cuarto propio posee, por supuesto, connotaciones feministas, pero una persona de la categoría de Woolf no se dejaría dominar por sus pasiones irracionales, y el ensayo se mantiene en todo momento centrado y razonable. Además, está bien escrito (como todo lo de esta señora), lo que lo convierte en una lectura amena (y que se acaba pronto).

Sexus

SexusRealismo sucio escrito con cuidado: las escenas de sexo, que abundan bastante, son descritas tirando de todo un arsenal de metáforas e imaginería refinada. La poesía se escapa por entre los espacios, y el sexo es sólo un pretexto para introducir las agudas reflexiones que a la naturaleza humana dedica el autor; de nuevo, valoro especialmente la capacidad de observación y síntesis. Hay toda una filosofía expuesta con exactitud en el sitio que queda entre polvo y polvo. Con ésta van ya veinte recomendaciones en lo que va de año; quizá la lista se me esté yendo de las manos, pero siempre será mejor que sobre y no que falte, la verdad.

Lights out, de Santogold

Ay, los anuncios: esa fuente inagotable de melodías…

Me mola bastante; sépanlo.

Matar a un ruiseñor

Matar a un ruiseñorUna novela con un estilo impecable (muy bien escrita, realmente) y una construcción exquisita; buenos personajes y contenidos aleccionadores. Matar a un ruiseñor puede parecer moñas, y es cierto que sus personajes, sobre todo en el último tramo, hablan con pasión; pero lo hacen también con propiedad, y la lección, aunque un poco añeja, sigue siendo algo que ha de ser tenido en cuenta en la actualidad. Me ha encantado, la verdad. Es por ello que, dejando los tópicos de lado, me satisface añadirla a la lista de recomendaciones de este año, donde ha sabido hacerse un merecido hueco entre tantas otras obras.

Z, de Héroes del Silencio

Pieza escondida, pero no por ello joya menor:

Disfrútenla en su brevedad.

Manhattan Transfer

Novela tremendista, dramática, que retrata en un lugar y una época muy concretos a personajes pobres y desgraciados que podrían haber vivido en cualquier contexto. Manhattan Transfer es una novela multiétnica y coral que estudia la miseria desde una perspectiva colectiva, intentando ahondar en el alma de los personajes sin que tengamos que meternos en sus cabezas; así consigue el autor transmitirnos una sensación vaga y deslocalizada, pero palpable a pesar de todo. Recuerda bastante a La colmena, aunque más bien tendríamos que decirlo en el orden contrario, pues la novela de Cela es posterior. Buen libro, en cualquier caso.

Los tigres de Mompracem

Voy a ser breve, pues lo que tengo que decir es lo mismo que dije de los otros dos libros que he leído de Salgari: es entretenido y emocionante, que es lo que normalmente se pide de un libro de aventuras, pero no es mi estilo. En cualquier caso, cumple de sobra y se merece su categoría de clásico literario.

Bernarda Alba (la película)

La casa de Bernarda AlbaUna adaptación casi literal de la obra de García Lorca, aunque leyendo el libro uno se imagina una casa más oscura y unas habitaciones cerradas a cal y canto. No obstante, y aunque entre luz por las ventanas y haya patios en la casa, la peli está entretenida y consigue mantener el ritmo durante casi todo el tiempo que dura. La he visto para quedarme mejor con la historia, y ha merecido la pena dado que los diálogos están prácticamente calcados del original (no como pasaba con Pascual Duarte, que más que ayudarte te despistaba).