Si no crees que tu vida vale más que las de los demás, rellena tu cartilla de donante y suicídate.
(Gregory House —Hugh Laurie—.)
Monthly Archive for noviembre, 2008
Ésta pretende ser una breve nota exhortativa: vean, por lo que más quieran, el noveno episodio de la quinta temporada de House. Es sencillamente animal; es la cosa más asfixiante y gloriosa que jamás vio la raza humana, y es más siniestro aún que las dos partes de Euforia. Está al nivel de los grandes.
No está mal, no está mal; como decía Ford Fairlane, se puede beberciar. Como obra de denuncia la peli está cojonuda, y tiene momentos realmente conmovedores e impactantes; además da la impresión de ser un retrato bastante fiel (resulta que los mafiosos son prácticamente gente del polígono que viste con camisetas de fútbol, y las rotondas italianas son idénticas a las de Graná); quizá las historias carezcan un poco de cohesión entre ellas, pero por lo demás es una buena peli.
Parece que en cuanto dejo de leer el mes en el blog se va al carajo…
Hoy Akregator no funciona. Es así; puedes ver cuántos posts sin leer tienes por cada origen, pero si quieres ver la lista de posts… bueno, no está. Este problema probablemente se solucione con reiniciar KDE, pero no me da la gana ahora mismo de hacerlo y me quedo sin leer los posts del día.
Así es KDE 4.1: su inestabilidad no radica en que las aplicaciones revienten, sino simplemente en que hacen lo que se les ocurre en cada momento. Lo cual es frustrante.
Me recomendaron esta novela hace ya un tiempo en algún comentario dejado en este blog. Desde entonces he estado buscando una edición de bolsillo que no trajera la horrible portada de la película, que parece sacada del opening de un culebrón colombiano. Pero, viendo que no conseguía encontrar dicha edición, opté por bajarme el libro, y ya me lo compraré físicamente cuando se tercie.
Total, que El amor en los tiempos del cólera es una novela de García Márquez, y como tal presenta ciertos rasgos característicos: una prosa que no es de este mundo y bastante sentimentalismo y cercanía en los temas son dos de ellos. García Márquez no escribe sobre nada fuera de lo común ni que nos sea ajeno en absoluto, pero lo hace de un modo tan ejemplar y con tal maestría que consigue transformar lo cotidiano en épico.
Y comienza la segunda serie: cambia el protagonista (de Gabriel de Araceli pasamos a Salvador Monsalud), cambia el narrador (ahora se cuenta la historia en tercera persona, mientras que a lo largo de casi toda la primera serie —excepto en Gerona— la contó el propio Araceli) y se nota el estilo como más coñesco. Buen principio.
No me iban las cosas lo suficientemente mal hoy como para que ahora encima actualice Kubuntu a la versión 8.10 y me dé cuenta después de hacerlo de que no trae KDE 3.5 sino sólo la versión 4.1, con lo que en estos momentos tengo el escritorio hecho un desastre, las cosas a medio traducir, las aplicaciones funcionando si quieren y el tiempo más apretado aún que hace un rato. Tenía pensado escribir un post larguísimo sobre otra cosa, pero va a tener que esperar.
La tercera película de Futurama se sitúa a un nivel similar al de la segunda; es decir, que la primera es mejor, pero que a éstas también se les puede sacar lo suyo. Concretamente, en El juego de Bender quedan para recordar unos cuantos momentos absolutamente surrealistas, chistes absurdos que transcenderán seguro. En cuanto al grado en que es épica la tercera peli, podemos situarla en un nivel intermedio entre sus dos predecesoras. Y ahora sólo nos queda esperar a la cuarta entrega, que esta vez sí que promete.
Hasta aquí la primera serie; ahora bien, el final es lo suficientemente bueno como para hacerme dudar de mi anterior decisión de dejar la segunda para tiempos mejores. Ahora mismo no sé qué hacer. El caso es que La batalla de los Arapiles es largo, es intenso y está bien contado; y, aunque históricamente no pasen en él cosas de mucha relevancia, no deja de contar con episodios interesantes. De los mejores de lo que llevo leído de la serie.

