El laberinto de las aceitunas

Me recomendó Maribel este libro y yo, que, a pesar de lo que pueda deducirse de mis escritos, soy un buen tipo, accedí a leerlo. Por supuesto, lo he disfrutado.

Formalmente tiene algún punto en común con La verdad sobre el caso Savolta, pero la intención y el punto de vista son, al menos en apariencia, diametralmente opuestas; porque donde La verdad sobre el caso Savolta constituye un libro transcendental y parece calculado al milímetro, El laberinto de las aceitunas es un mero entretenimiento y parece escrito con descuido. Esto, ojo, no es exactamente una queja: como divertimento cumple de sobra, pues es ágil e hilarante. Pero no es comparable, desde luego, al primer libro de Mendoza.

Si lo que quieren es pasar un buen rato, queda desde luego recomendado.

3 Responses to “El laberinto de las aceitunas”


  • Bueno, es que con Eduardo Mendoza pasa como con Woody Allen: que los dos tienen obras “de las serias” que te hacen decir “Pero qué bueno es este tío”, y luego otras que por ser comedias parecen menores, pero a ver quién tiene la creatividad y el humor necesarios para hacerte reír como ellos.

    Y así me gusta, que le hagas caso a tus mayores :-P

  • ¿Y no has leído las otras dos partes de la trilogía? La primera, El misterio de la cripta embrujada, va el línea de El laberinto…, pero en la tercera, La aventura del tocador de señoras, Mendoza está, sencillamente, enorme.

  • Maribel: Para eso estamos :P

    Camarada Bakunin: Pues no, pero vale; me las apunto.

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