Efectivamente, vuelven las canciones de los Beatles puestas aquí sin venir a cuento. Pero pocas pueden merecerlo más que ésta, injustamente desconocida.
¿No suena acojonantemente bien ese piano? A mí es que me aterroriza escucharlo. ¿Pero han oído las volteretas que da ese bajo?


0 Responses to “Eh, bulldog”