Miren qué guay. El concurso era obligatorio para nuestra clase y presenté lo primero que se me ocurrió, pero bueno, al menos se me ha compensado el esfuerzo (por llamarlo de alguna manera). A ver si me dan ya el premio, coño.
El relato lo han colgado en esta página con el título que les ha venido mejor; a mi parecer horrible, pero tampoco puedo quejarme más de lo justo porque yo no le asigné ninguno. Si lo quieren con una ortografía un poco mejor que la que ha recibido al ser expuesto, tomen tres tazas:
En el suelo, una hormiga intentaba empujar un fragmento de comida absurdamente grande para su ridículo tamaño. Pretendía asirlo de mil formas, avanzaba un poco y luego se detenía y parecía desesperarse al ver lo desproporcionado de su empresa. Llevaba ya un rato así, y yo llevaba el mismo tiempo observándola desde las alturas, sentado en aquel banco de piedra. Volvió a empujar su trozo, moviéndolo apenas. Me pareció una maravillosa metáfora sobre la futilidad de la existencia, y a mí me encantan las metáforas y además poseo un enorme sentido de la piedad, así que mi pie dio un paso hacia adelante y la suela de mi zapato aplastó la hormiga y su comida contra el suelo, acabando con su crisis existencial.
Lo sé: muy soso. Pero ahora tengo un premio más que ustedes…
¡Yo también gané el certamen literario de mi instituto!
Aunque no era un microrrelato, sino un relato corto. Presenté éste y gané.
Un besín.
Joder, pues es muy bueno, no sólo por la exquisita forma, sino por el fondo, aunque sea en una cierta clave de humor
Enhorabuena.
Cél: Es que de los relatos tuyos que he leído ése es el mejor escrito.
Alfonso: ¡Muchísimas gracias!
¿Soso? Pues a mí se me han saltado las lágrimas de risa, es genial xD
Jracias, hombre
Estás condenado, terminal e irremisiblemente condenado…
Sólo espero no haber sido yo el primero que te recomendó que te pusieras a leer escritores malditos. En fin, me consuela saber que, aunque así fuera, no habrían arraigado si el terreno no hubiera estado preparado y abonado…
Que conste que la historia me encanta, pero ver esa acidez en un adolescente es aterrador :-/
PS: Teclado alemán, ergo, no quiero oír gilipolleces sobre tildes. Las puedes corregir si te dañan la vista.
Primero: tildes corregidas
Segundo: podría parecer que cuando escribí el relato estaba cabreado con el mundo, pero sólo fue lo primero que se me ocurrió, en plan chiste. Esto podría quitarle el interés, pero no sé, no es tanto la canalización de un sentimiento como el fruto de mi hastío (y tal).
Aunque no te preocupes: en cualquier caso, yo ya era así de antes. Y, eh, por lo menos nos reiremos un rato.