Bukowski está muy bien pero cansa, porque toda su obra es como un mismo libro, un libro enorme y conmovedor, pero que leído del tirón deja extenuado al lector. Así que después de éste voy a tomarme un descanso antes de la próxima tanda, no sin antes reseñar Peleando a la contra.
Digo que este libro pretende ser un compendio autobiográfico de la obra de Bukowski, una selección de entre su extensa bibliografía que abarca tanto relatos como poemas como fragmentos de sus novelas, todo ordenado en orden cronológico; pero no respecto a cuándo fue escrito, sino respecto al tiempo al que se refiere, que es lo que aporta el componente autobiográfico.
Hay tanto poemas en los que aparece el nombre de Bukowski (los menos) como prosa protagonizada por su álter ego Henry Chinaski (los más), y también algunos relatos en los que el autor aparece encubierto bajo otros nombres. El conjunto puede no dar una impresión de total solidez, pero sí ofrece una buena retrospectiva de la vida de este hombre, y es uno de los pocos tomos en los que podemos encontrar la poesía de Bukowski traducida al castellano. Puede ser una buena introducción.
Pues hay en Madrid un garito inspirado en Bukowski que lleva este nombre, que van del rollito de amigos del arte y tal; sólo estuve una vez en el bar, y vaya tela de camarero y sus colegas broncos, para dar hostias y no parar.