Nuestro profesor de Física (jran onvre, por cierto) nos habló de este libro y después de empezar a leerlo recordé que había dicho que era mejor pillarlo una vez terminado segundo de Bachillerato. No obstante, si se estudia con calma, parándose en lo que uno no entiende e intentando comprenderlo, tirando de diccionario y enciclopedia y sobre todo teniendo interés en saber qué es lo que se dice, se aprende muchísimo con esta lectura.
La lógica de la investigación científica, de Karl Popper, es un ensayo denso y abrumador, pero inteligentísimo y muy claro. Hace uso de un vocabulario técnico, por supuesto, pero porque es necesario, pues la forma de escribir es sencilla y, una vez que se conoce el significado de las palabras, totalmente inteligible. Popper era un señor con una cabeza muy, muy bien amueblada.
No es un libro que pueda recomendarse sin más, porque es una lectura difícil, por qué vamos a negarlo. Pero si se ven con fuerzas suficientes, los animo sin duda alguna a enfrentarse a él, porque hay mucho que aprender de sus páginas.
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