Ay, Señor: cómo odio este bipartidismo. La campaña electoral que estamos presenciando no interesa más que a los candidatos; por mi parte no interesa que gane el mejor, el más apto, que haya un proyecto de futuro, que avancemos y tal. Lo único que importa es que no gane las elecciones el PP, para por lo menos quedarnos como estamos y no ir a peor. No se votará al PSOE con la esperanza sincera de que vaya a ser la mejor opción, sino la menos mala. Odio este país, joder.
¿Y no crees que va siendo hora de que empecemos a cambiar de mentalidad? Lo que nos ha llevado a esta situación de bipartidismo, en la que los partidos en lugar de exponer su programa lo que hacen es decir lo malos que son los demás y las desgracias que pasarán si ganan las elecciones es precisamente la costumbre de usar el voto para evitar que los Otros lleguen al poder.
Vamos, digo yo.
Por supuesto. Si yo soy el último al que le parece aceptable la situación actual, y es evidente que hay que cambiar esto. De todos modos aún no tengo siquiera edad para votar…
Pues imagínate lo contento que puedo estar yo, que además tengo que ir a votar.
Hay más opciones, no sólo PP o PSOE. El problema es que todo el mundo tenemos algo de miedo a la injusta ley de D’Hondt; aun así algunos votamos a la izquierda “de verdad” pese al saco al que van a parar a veces nuestros votos
SuperSantiEgo: Al menos (puedes tener la sensación de que) puedes cambiar algo…
Pilix: Claro que hay más opciones. Yo describía la sensación que veo que se reparte por los sitios que suelo consultar, y que me parece triste.
Pues yo este año voy a pasar del voto útil y voy a votar al partido con el que me siento más afín. Porque no me siento representada por ninguno de los dos partidos mayoritarios.
Concuerdo con Aixa.
Me doy por aludida… A pesar de lo que haya dicho yo en mi blog, coincido contigo en tu percepción. Por ello, seguramente te interesará conocer la iniciativa Proyecto 80%, que busca movilizar a la población para que vote. ¿Por qué? Porque lo que está buscando el PP con su estrategia de “acoso y derribo” es justamente lo contrario, desmovilizar a la población, ya que los primeros que dejan de votar, generalmente por un desencanto como el que tú manifiestas, somos los que nos consideramos de izquierdas. Por ello una alta participación siempre irá en beneficio de la pluralidad, y por qué no decirlo, de la izquierda, y en detrimento del partido mayoritario de la derecha, que votan a quienes se les diga sin cuestionarse nada de lo que se cuestiona la izquierda.
Aixa y DraXus: Me parece una opción honesta.
Maribel: Pues no lo había visto así, pero entiendo que lleva mucha razón el proyecto en su planteamiento.
Por cierto, el texto de este post surgió mientras le daba vueltas en la cabeza al tuyo volviendo a mi casa en autobús, ayer por la tarde, así que gracias por la inspiración