El sexo está sobrevalorado

A Ana. Y conozco montones de ellas.

No me miren así. El sexo no está sobrevalorado como necesidad vital y condición natural del ser humano: en ese sentido está más bien infravalorado, y cuento como prueba decisiva con la persistencia aún a estas alturas del celibato; puedo entender, que no justificar, la existencia de sacerdotes que abusen sexualmente de niños, porque esa vida tiene que ser muy dura.

Vincent y Jules

El sexo está sobrevalorado como actividad vinculante, como cosa de dos para la eternidad, como súmum de los momentos especiales encarnados en el beso y la cópula (y aún hay quien me replica, créanlo —o estén de acuerdo, que de todo hay en la viña del Señor— cuando considero sexo una comida de morros). Yo siempre he sido más de Vincent que de Jules, no sólo porque este último creyera que unas cuantas balas desviadas eran un acto divino y no el resultado de la pésima puntería de un aspirante a narcotraficante alevín, sino porque cuando hablaban de masajes en los pies Vincent, con su cinismo, llevaba la jodida razón y punto.

Me intentaré deshacer para este razonamiento del Hedu persona, un ser celoso hasta límites hipócritas, machistas y propios de un hijo de la gran puta. Luego llega el caso concreto y todo esto que planteo aquí se va al traste, pero en frío esto es lo que pienso. Acomódense en sus asientos y prepárense para la barbarie.

Caso de ejemplo: el sujeto A, tumbado encima del sofá, acaricia la cara del sujeto B, tumbado encima de A. Posible aclaración uno: el sujeto A es la madre de B; esto, amiguitos, es una muestra de cariño. Posible aclaración dos: los sujetos A y B son de sexos opuestos, tienen ambos quince años y de vez en cuando se les escapa una muestra verbal de admiración mutua. Ah, han adivinado lo que voy a decir: esto es sexo. Lo es porque la acción está destinada a que el nene y la nena se pongan burros, y me da igual si ha sido una caricia o una sodomía intestinal: esto es sexo.

Pues las adolescentas, esa especie animal (son un mundo, son un mundo, y nunca las entenderé), cambian cada día de sofá y macho sustentorio, pero para ellas esa búsqueda de calor humano se reduce al arrejuntamiento con el novio: cuando se meten mano con el compañero de clase (ya saben que la postura estándar en cuarto de la ESO es unos encima de otros) no te saben decir qué es.

Me equivoco: ni siquiera el arrejuntamiento con el novio es, según las entrevistadas para este estudio (no, en serio), sexo. La sujeta con la que mantuve tan instructiva conversación, cuando le pregunté que si un beso no era sexo entonces para qué lo hacía, me contestó con un esclarecedor “joder, qué pregunta tan difícil”. Llegados a este punto creo que está dando la impresión de que pillé por banda a una compañera de clase y le pregunté que si le daba gustirrinín, así que aclarémoslo: primero fue la conversación y después, inspirado por ella, esta retorcida manera de pensar. Además, no fue con una compañera de clase: era una familiara.

Cabría señalar que yo es que he sido muy desgraciado (mi disclosure de siempre) y, a fuerza de nula costumbre, al mínimo roce ya estaba dando palmas; mis interlocutores, acostumbrados a que el sexo opuesto se les sentara por norma general encima, no daban crédito. Pero no creo que esto me desacredite: ya ven que les digo que considero normal que se haga esto, pero es sexo, ergo el sexo es normal y está sobrevalorado.

El sexo nos rodea: está por todas partes en tal manera y presentándose a través de tales insignificancias que se convierte en algo absolutamente banal que nadie quiere confundir con la primera vez o el matrimonio. Juntarse a la chica de turno en un autobús lleno pero no lo suficientemente lleno como para juntarse tanto y notar el calor es sexo: decepcionante, pero cierto.

(Gracias a Tarantino —y a Travolta y Samuel L. Jackson— por el sustento cultural y a Ventura, Velasco y Paula por proporcionarme largas horas de vociferío sobre definiciones de diccionario.)

7 Respuestas a “El sexo está sobrevalorado”


  1. Icono Gravatar 1 Oriol18 15 Ene, 2008, 07:10

    Joder, menuda mañanita me estáis dando entre las moscas que deben de ser vírgenes y tú con este artículo del sexo y del no sexo… Seguro que he despertado a la vecina del cuarto xD

  2. Icono Gravatar 2 Sr. K 15 Ene, 2008, 10:37

    Sin hablar del negocio del sexo, el sexo a nivel doméstico se ha convertido en un producto más de consumo. Existen ideas generales publicitadas, más que públicas, de lo que deben ser el sexo, la virginidad, el cariño, la abstinencia, etc. Todos intentamos cubrir nuestras necesidades con lo que vemos que hacen los demás o con lo que nos dicen que nos vendría bien.

    Nadie se plantea qué sexo quiere y/o necesita. Lo mismo que tampoco le hacemos mucho caso a lo que comemos cuando tenemos hambre. Ambos pulsos físicos urgentes no saben cómo lograr satisfacerse así que cualquier parón para pensárselo genera ansiedad, miedo y frustración.

    Lo que está claro que lo que se hace con el roce con otra persona en un sofá, en el patio de insti o en un bar es sexo. Es el gustirrinín del calor de la carne con carne. El cariño se le coge a la gente con el tiempo y el roce, como dice el dicho. El flechazo no existe, es un calentón.

    Las visitadoras de sofás posiblemente no quieran admitir que les gustaría tener ipso facto el cariño que se gana con el tiempo en una relación respetuosa entre dos personas, pero les avergüenza admitirse a sí mismas que sólo obtienen sexo y que les gusta.

    Por cierto, cuando son adolescentes están locas, pero es que son adolescentes. Cuando quince años después ves que los comportamientos siguen siendo iguales te sientes como Charlton Heston en El Planeta de los Simios gritando: “¡¡Lunáaaticaaasss!!”

    Me confieso. He llegado a sentir el sexo solamente descojonándome con una contraria tomando un café sin tener contacto físico. ¿Es grave, doctor?

  3. Icono Gravatar 3 Camarada Bakunin 15 Ene, 2008, 14:10

    Interesante… Me has recordado mucho a aquella entrada de Vicisitud y Sordidez sobre lo gay/no gay.

    Y estoy de acuerdo con Sr. K. Ese tipo de sexo existe: tú lo sabes, ella lo sabe, los dos lo disfrutáis pero ninguno lo reconocería después… Además es bastante limpio.

  4. Icono Gravatar 4 Velasco 15 Ene, 2008, 16:17

    Mi profesor preferido de mis malditos estudios primarios dedicó en sexto unas cuantas clases para aclararnos puntos sobre el sexo. Dijo claramente que el sexo era, además del coito en sí, una caricia o un abrazo; que eran partes de las relaciones y que como contactos que eran debían ser tenidos en cuenta. Un gran hombre…

    Por cierto, al leer el post por segunda vez intentando asociar cada mención con alguna chavala que te haya representado algo he creado una aberración como es toda promiscuidad de entes femeninos.

  5. Icono Gravatar 5 Herenvardo 15 Ene, 2008, 16:31

    Oriol: Por seguir con la temática del post… ¿Qué edad tiene tu vecina?

    Sr. K: Probablemente sea grave, pero el caso es que a mí me ha pasado lo mismo, prescindiendo del café. Sabía que tú compartirías mi opinión :P

    Camarada: No, yo sí que lo reconocería después. Es más: me paso la vida reconociéndolo después, a gritos.

    Velasco: Creo que sólo hay una chavala representada ahí, como viene siendo costumbre desde agosto; por lo demás éste es uno de mis posts serios más despersonalizados. Tu profesor era jrande.

  6. Icono Gravatar 6 Oriol18 15 Ene, 2008, 21:14

    Dieciséis y está para mojar pan ;) Ah, se me olvidaba, si la he despertado, ha sido del descojone, primero por las moscas, y luego con este post.

  7. Icono Gravatar 7 Herenvardo 15 Ene, 2008, 21:34

    Ah, las vecinas. Mi segunda gran fuente de recursos cárnicos. Debería hablar más de ellas por aquí.

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