Soy un buzo dentro de,
de mi Johnny Walker’s Red;
el amante de tu amor,
tu dueño, tu tornillo flojo.
Alguien me vio contigo y se mató:
¡qué curioso antojo!Soy el pez de oro que
tragaste ayer antes de ahogarte;
soy un martillo negro:
¡allá voy, clavito!
Sólo me dan miedo las monjas,
el agua y los niños.Soy el hierro al rojo que
siempre deseó tu piel;
soy el señor bajito
que pega a tus hijos,
un mendigo que te escupe
un pan blanco manchado de sangre.Soy tu primer amor: no quiero
recordar lo mal que lo hiciste.
Soy un libro abierto:
¿te cuento tus días?
Soy tu apuesta perdida, tu espanto,
tus dientes de leche.Soy tu cena: ¿me desprecias?
¿Acaso es que no tienes hambre?
Soy tu sueño preferido y no
pienso volver a verte;
el epitafio que buscabas:
te estoy esperando.¡Dios! ¡Soy tan feliz
cuando me das tu dolor!
Ahora, ¡dame también tu amor!(Los Enemigos, Miedo.)

