No parece que vaya a venir a mi mente ninguna idea más en lo que queda de 2007, así que por lo que a mí respecta sólo resta desearles un feliz año nuevo a todos los lectores del presente rincón de la red. Han sido doce meses bastante interesantes, pero los que vienen ahora prometen serlo más; si los astros se conjuran, enormemente más. De modo que nos vemos dentro de no más que unas horas que con toda seguridad les habrán parecido una eternidad.
Feliz entrada de año, Herenvardo.
Feliz año para ti también.