Antes de ayer (día veinte) salió la primera release candidate de KDE 4.0, que cada día está más cerca (lo cual es lógico teniendo en cuenta que tiene fijada una fecha de salida). Acabo de estar un rato probándola gracias a KDE Four Live, un live CD del que ya hablamos por estos lares. Mi veredicto:
Aunque aún le queda mucho, va por buen camino. Esto es, los iconos y las barras de desplazamiento molan y hay buenas ideas, pero aún tiene un aspecto cutre, pero cutre de cojones. Supongo que esto se irá puliendo, además de que el código se irá perfeccionando para hacerlo más estable (porque en estos momentos falla más que una escopetilla de feria), pero ahora mismo da vergüenza sacarlo a pasear.
Los plasmoides éstos, las cosas que se ponen en el escritorio, aunque no estén acabados, van bien y acabarán siendo un puntazo. El concepto del nuevo menú también me parece acertado, y en general se han añadido cosas a las aplicaciones (aunque las hay que simplemente se han pasado a la nueva apariencia y usan las nuevas librerías y demás, pero se mantienen como antes).
Ardo en deseos de señalar el nuevo Kalzium como un punto fuerte de esta experiencia: es la hostia. Te resuelve ecuaciones químicas y es capaz de representar moléculas en tres dimensiones, aunque esta función casca de momento. Creo que voy a echar mucha mano de él en un futuro.
Sólo nos queda ya rezar porque aún les quede por replantearse un poco la apariencia (empezando por la decoración de las ventanas y el panel) y porque se consiga una estabilidad decente. Hasta enero tenemos.
¿Y de eficiencia cómo anda? ¿Más rápido? ¿Menos rápido? ¿Igual? ¿NS/NC?
Yo lo he notado bastante más rápido que el KDE 3.5 que uso normalmente, si bien es cierto que mi sistema, tras tantos sobes, hace agua por todas partes y puedes adelantarlo yendo montado en burro.
El caso es que no he notado que se ralentizara nada en ningún momento: iba como la seda. Sí que tardaban un poco en cargar los programas, pero probablemente era por tratarse de un live CD.
Hala, a cascarla.