─¿Fumas?
─No.
Y a otra cosa, mariposa. ¿Les parece eso a ustedes una prueba médica aceptable? Puede que yo haya visto demasiado House, pero que tras hablarle de la tos que arrastro desde hace un par de años la doctora me pregunte si fumo, yo le diga que no y ella se quede tan ancha, sin hablarme de la confidencialidad de la que disfruta el paciente, y diga que no me encuentra nada y va a mandarme a que me hagan una radiografía, pues me parece un poco bruto.
Porque si te es de algún interés saberlo, cuando le preguntas a un adolescente si fuma y te dice que no le insistes. Joder, ¿es que crees que va a confesártelo a la primera? Todo el mundo miente, hostia.
Te vería decente… O quizá poco adolescente… ¿Qué tiene que ver una radiografía con la tos?
No fuckin’ idea. Hombre, de la rodilla no era; era una radiografía del pecho. Pero ya veremos.
Elimina la primera parte: como mucho me vería poco adolescente. Decente, no; sabes que la gente me pide cigarros cuando voy por la calle, porque tendré cara de tabacalera o algo.
Supongo que la hipótesis de que no me viera como un adolescente es válida. Total, con que me eche veinte ya puede tomar por buena mi respuesta.
¿Acaso los de veinte mentimos menos?
No, pero si fumas con veinte años no tienes por qué ocultarlo.
¿A que acojona la máquina de radiografías?
¿Seguro que no se te quedó una raspa de pescado ahí y ya no te acuerdas o algo?
Pues en caso de ser eso, efectivamente no me acuerdo, pero oye, tiene sentido…
Pero fumas, ¿no? El caso es que no lo querías confesar porque ¿estaba alguien presente? Vamos, que fumas. ¿O no fumas? Bueno, yo que sé… Jejeje…
Conclusión: que no fumes. Y si fumas, díselo a la doctora.
Por cierto, la radiografía del pecho es para ver si hay manchas en pulmones o bronquios, que también vale para eso, no sólo de huesos.
¡Pero oiga! Después de todas estas disertaciones sobre el consumo de drogas y mis problemas y mis complejos, ¿osa alguien dudar que no fumo? xDDD
Sólo es que entre mi edad y la pinta de yonqui que llevo cuando los de tercero me hacían una encuesta sobre consumo de drogas me costó un rato convencerlos de que no fumo ni bebo. Y la señora ésta se lo traga sin más.
Jajajaja… lo que son las cosas (y las apariencias).
También House nos ha enseñado dos cosas: