Creo que, tal como me temía, voy a odiar Filosofía con toda la fuerza de mi ser, mayormente por la profesora. Sin embargo, la hora de Religión está bien porque los que no la damos no hacemos nada: hora libre con ordenadores y para el ocio o el estudio, a voluntad del consumidor. No me quedan ya nuevas clases por dar. Creo que se acabaron los posts introductorios del curso.
Acabarás cogiendo gusto a Filosofía, ya verás; sobre todo la de segundo, cuando empiezas a mirar un poquito los autores, que es lo que tiene gracia.