¿Cómo es que Hedu está escribiendo algo aquí? ¿No se había echado a la mala vida —no me hablen de la mala vida, por favor— y ya no escribía? ¿Por qué ni siquiera escribió nada sobre el secuestro de El Jueves enunciando un comentario estándar con las palabras “2007” y “Estado de derecho”? Vaya, sin decir casi nada creo que ya he contado mi opinión al respecto. Soy un fiera.
No nos engañemos: escribo esto para que en la lista de los archivos septiembre no esté directamente encima de julio, que es de un mal gusto absoluto. He estado en Portugal y en la playa (que ya ha perdido todo su atractivo para mí; por lo tanto, me declaro un antiturista absoluto y en la medida de lo posible evitaré ir de ahora en adelante) y he visto Los Simpson: la película y me he leído El curioso incidente del perro a medianoche. Cuando la estrenen, iré a ver Death Proof. Estoy descubriendo un montón de música, pero empieza a ser una posibilidad real el comprarse un disco duro más grande, porque está que no puede.
Aún estoy de vacaciones, pero ya les digo, no quería dejar agosto seco. Todos los proyectos pendientes (críticas musicales, comentarios de actualidad, chistes y divagaciones sobre el ser y la esencia) serán retomados en septiembre. Hasta entonces, damas y señores.
Hoy he acabado yo las mías por lo que te deseo que se cumpla lo del portátil, la moza y la playa…
Bueno, no es un portátil, pero gracias.
No me hables de mozas…
¿Qué es, un “portable”?
¿Y qué pasa con las mozas? Te recuerdo que a principio de verano deseaste eso…
Oooh, vale. No recordaba que había escrito eso, y pensaba que hablabas de lo que he comentado del disco duro. Nos llevamos el portátil, pero no hubo posibilidad de conectarse. Una pena, porque sin conexión me aburrí como una ostra.
Las mozas… Igual llegaste a este blog después de que hubiera escrito esto. Entre el viernes y el domingo he estado en ese mismo estado: mareos y vómitos producidos por simples dosis de información. Es absolutamente poético y deliciosamente blues, pero es la cosa más jodida de este mundo: no basta con estar todo el día pensando en las mismas sórdidas situaciones, sino que encima tienes que expresarlo de la forma más desagradable posible. Y esta vez me atrevo a decir que ha sido mucho peor.
Así que en este momento no quiero saber nada de ninguna hembra que no tenga menos de doce años o más de diecisiete. Con alguna excepción, aunque cada vez son menos.
Oye, oye. ¡Que nuestra relación es estable! ¡Me siento indignada! ¡Que sepas que como sigas así no te voy a dejar que me estampes!
A lo mejor todo esto es por ti…
Algún post antes de ése había leído, pero no me he suscrito por RSS hasta marzo-abril.
Me siento halagada pues…
Bueno, me alegro de saber que, al menos, sigues vivo, bribón…