Majete tu padre, mamón. Habéis de saber que Bakunin me ha mandado un meme, y que es duro de pelar. También acabo de percatarme de que antes me lo había enviado esta chica a la que no conozco. Encantado. Este dolor consiste en seguir unas cuantas reglas muy claritas que expongo a continuación:
- Cada jugador comienza con un listado de ocho cosas.
- Tienen que escribir esas ocho cosas en su blog junto con las reglas del juego.
- Tienen que seleccionar a ocho personas más para invitarlas a jugar y anotar sus nombres o el nombre de su blog.
Lean y disfruten:
- Ésta me la ha pisado Maiko, pero no me importa: la digo igual. Se trata de mi visión de las drogas. No me da la gana. El concepto mismo me aleja de su consumo: perder el control no me parece algo deseable. Odio esa ridícula asociación entre el alcohol y la diversión o la locura: se pueden hacer muchas burradas y se pueden contar chistes muy malos estando sobrio. Por tanto, una vez más lo digo: no.
- Siento un pánico irracional ante las motos; o quizá, más bien, ante los motoristas. Cuando oigo el ruido del motor de tales artefactos me pego a la pared y temo. Ver a un señor sobre dos ruedas motorizadas me hace pensar en seguida que irá haciendo caballitos y colándose temerariamente entre los coches. Si el personaje parece demasiado serio para hacer eso, simplemente irá a toda pastilla.
- No ha sido la guitarra mi único encuentro con la música: aparte de las clases de solfeo y flauta dulce del colegio y múltiples experiencias con teclados electrónicos, en tiempos di clases de percusión. Se me daba bien y según mi profesor (que me daba a clase a mí solo, pero no era particular: simplemente, en la escuela de música nadie más se había matriculado para aquello, y allí estábamos en el aula solos él y yo) progresaba rápido, pero al curso siguiente se me olvidó apuntarme a la materia, creo recordar. Toda mi vida ha sido así, en general.
- Puedo comerme cosas que no me entusiasman, y nunca tiro el plato pese a las suculentas posibilidades que presenta el comer solo. Sin embargo, nunca me enfrentéis a una alcachofa o un espárrago. No, no y no. Otra cosa de la que soy enemigo declarado es el plátano: uno de mis primeros recuerdos (tan antiguo que los reversos de mi mente lo representan en blanco y negro, lo juro) es aquel en el que mi tía me perseguía con un plátano por mi piso, cuando yo vivía en un piso, lo que quiere decir que sucedió antes de que tuviera tres años.
- Me gustan bajitas. Son más manejables. Puedes cogerlas en brazos y estrellarlas contra la pared.
- Al contrario que Bakunin, mi hipocondría está por los suelos, y siempre he estado más fresco que una rosa. No soy raro en ningún aspecto de enfermedades: no soy alérgico a nada, no tengo defectos visuales ni auditivos, ni tengo los pies planos o la espina bífida, nada de nada. Contento estoy.
- Mi vida es puro vicio: otra razón para decir no a las drogas. La comida, la música, la lectura, las mujeres: cualquier cosa puede ser la lamentable causa de mi adicción, y desarrollo tolerancia y síndrome de abstinencia respecto de la mayor nimiedad.
- Odio el socialismo. Concienciudamente. No sé si hay cosa que odie más, pero el socialismo lo odio muy mucho.
Ahora, los agraciados. Como tienen que ser nada menos que ocho personas, aquí no se libra nadie. Lo siento, chavales:
- Alfonso. Porque quiero ensuciar su blog con un post sin contenido.
- Cél. Porque aún no tiene un número de tres cifras de memes que contestar.
- Diego. Porque él me manda memes a mí y reclamo mi venganza.
- DraXus. Porque comentar por aquí supone ciertas obligaciones contractuales.
- Oriol. Porque me cae bien.
- Sr. K. Porque aún no conozco suficientes detalles escabrosos sobre él.
- Tilt. Porque siempre cae.
- El colectivo blogosférico. Cójalo quien quiera, que se me ha gastado la gente.
Este meme es muy parecido a uno que hice hace tiempo, por no decir que es el mismo pero con los números cambiados. Si aún les quedaban cosas por decir, es su oportunidad.


Lo primero, te odio por mandármelo.
Lo segundo, mi gran sueño es tener una moto potente con su respectivo traje de cuero. Siempre he tenido ese sueño.
Y tercero… Mido 1,64, creo. ¿Te intereso?
Yo también te quiero.
A mí también me gustaría tener una moto. Me acojonan los motoristas, pero las motos me molan.
Está bien. Cuando quieras quedamos y te estrello contra la pared.
Nah, yo te odio más
Eso es contradictorio, ¿no crees?
Venga, cuando quieras, eh.
(Primer frente de conversación cerrado.)
No lo creo. Me parece que si una persona conduce una moto va a ser temeraria e imprudente. A mí me gustaría conducir una moto, y en ese momento que yo fuera temerario e imprudente me la pelaría.
(Tercer frente de conversación cerrado.)
Bueno, tienes razón. Yo te aconsejaría no ir conmigo porque iría buscando adrenalina. Creo que tu cuerpo no lo soportaría xD
Yo soy motorista y la mayoría de los moteros me acojonan. Creo que tienen atrofiado el instinto de supervivencia…
Y no es que sea hipocondríaco, es que soy así de raro. En siglos anteriores habría creado una religión o habría acabado encerrado en alguna “institución”. Hoy en día nos dejan andar por la calle…
A pesar de todo sigues siendo majete
Pues como ya has visto, te he contestado. Me ha molado, la verdad…
Soy mu malo para los memes, pero lo intentaré.
Maldito seas, se me acumulan memes…
Camarada: gracias al Cielo, alguien con sentido común en el colectivo motorista… Alégrame tu comentario.
Alfonso: pues si te gusta, mejor
No es cuestión de pasarles a todos el muerto…
Oriol: ya veremos qué tan malo eres. A mí éste me ha durado dos días de hacer, así que tan bien no se me dan.
Siento haberte puesto en este compromiso memario y más aún a tus lectores asiduos.
Yo también odio los memes a muerte además, pero es que luego cuando me mandan uno no se decir que no, por aquello de que la otra persona no se sienta mal… Soy una blanda, lo sé.
Bueno, en realidad soy señora…
Aaah, que eres chica. Siento la confusión; espera que cambio enseguida eso de “señor”.
No tengo ningún problema con que me hayas mandado el meme, es sólo que hasta ahora me los había mandado gente a la que ya conocía
Pero no importa; sólo es que fue una sorpresa. ¡Un saludo!
…Y ¿qué le dices? Te podría maldecir, insultarte, humillarte, cienes y cienes de cosas malas en definitiva… pero reconozco que en estos tiempos estivales el cerebro hace ¡tchack! y se desconecta. En el fondo me viene bien no tener que darle muchas vueltas para que se me ocurra un post. Pero que conste que estas cosas joden mucho. Aunque en realidad a todos nos gusta joder…
Es lo bueno de los memes, que si bien luego tienes que desarrollarlos no es necesaria una chispa inicial por tu parte. Se siente.
Gracias… bueno, eso creo
Lo haré en cuanto mi blog esté activo otra vez, que mi hosting gratuito-en-casa-de-un-amigo está bastante chungo últimamente.