Me pasó el año pasado (no sé si el anterior también) y creo recordar que hasta bien entradas las vacaciones no dejó de ocurrirme. Ahora ha vuelto a empezar: tengo pesadillas bastante creíbles; aún tengo exámenes, los hago, me salen mal y las notas que había conseguido despierto ya no valen. Es desagradable, y es un coñazo. A ver hasta cuánto me duran; supongo que tendré que concienciarme de que, efectivamente, todo ha terminado y ya no hay que hacer nada. Me parece…
Así que no soy el único al que le pasa… ¡Uf, qué consuelo!
¡Jajajajá! También es un consuelo para mí…