Por supuesto, a los que abusan de los iconos y las abreviaturas y cometen flagrantes faltas de ortografía porque quieren y porque es la moda habría que cocinarlos vivos. Si esperaban que me pusiera a rajar contra todos esos burreznos en lugar de pensar en un sesudo artículo sobre lenguaje, siento decepcionarlos.
Esos que escriben como sus madres les dieron a entender, pese a merecer la muerte, son auténticos. Escriben como hablan: una conversación con ellos, aunque pueda conducir a la oligofrenia (¡pero ¿han visto una palabra más perfecta?!), es como el habla común y es una descarga de sinceridad y naturalidad en un paquetazo que hay que hacer bajar con montacargas.
Teniendo un poco de cuidado, también se puede escribir así sin tentar al receptor a cometer los más crueles actos, por supuesto; una tilde no hace daño. La causa de todo el mal en este mundo, lo que puede estropear la situación y dejarnos en pedantes odiosos, es la maldita puntuación. Ah, y las mayúsculas derivadas de ella. Empezar todas las frases con mayúscula, poner puntos, poner comillas perfectas, usar guiones y comas y puntos y comas y dos puntos con maravillosa adecuación… todo eso es para la literatura y para no quedar como un soso con los colegas lo separas todo con comas, vamos a ver.
Si no, se pierde la inmediatez de la comunicación instantánea. Para las frases de enmarcar está el correo electrónico. Es rarísimo hablar con alguien que parece estar haciendo una redacción, aunque… todo es acostumbrarse. Nervioso te pondré si escribes mal y yo, desesperantemente bien, con las tildes bien colocadas, y sonaré a máquina. Todo informe será imparcial…
PD: ¿Hay en este mundo algo más hermoso que la encuesta que tiene puesta en estos momentos Vicisitud y sordidez?
Yo soy de los de la corrección ortográfica. Díganme lo que quieran sobre si soy un redactor en lugar de expresar lo que siento pero yo seguiré en las mismas. El lenguaje es lo que nos hace inteligentes, y si lo malogramos ¿en qué nos convertiremos?
Por cierto, tú sí que escribes bien
Sí, yo sí escribo con todas las tildes y las letras y tal, pero no pongo un signo de puntuación que no sea una coma. Ya digo, eso hace que revisemos demasiado el mensaje y se pierde espontaneidad.
Es imposible calcar el momento de la espontaneidad en algo escrito. Sólo podemos hacer una representación de la espontaineidad. Eso es lo genial. Es como en el audiovisual o en la música. Para que algo nos parezca real se necesita muchísimo artificio. Y lo más cusioso es que si lo hacemos sin artificio, nos parece y suena a cutre.
Con la escritura y el habla pasa lo mismo. El habla espontáneo es imperfecto-cutre siempre: muletillas, dejes e incorreciones gramaticales. En cambio, en la escritura siempre existe la posibilidad de hacerlo perfecto. Pero, la perfección exige esfuerzo y en la sociedad del no-esfuerzo escribir bien resulta que hasta está mal visto el revisar un texto según lo estás escribiendo.
Sinceramente, las personas que no habláis el castellano políticamente correcto de la tele, como hacemos por aquestos lares castellanos, y que os expresáis tan bien por escrito deberíais ser dignos de consideración por todos los que desprecian los acentos y dialectos del español oficial.
Esperemos que la gente se entere de que, si quiere espontaneidad en sus conversaciones del Messenger, necesita saber recrearla.