Ahora sí que estoy ocupado: es la época de los últimos exámenes (¡aunque sólo me quedan dos!) y hay que ponerse a la tarea; además hay que hacer trabajos y demás historias que evitan exámenes pero que, sinceramente, no me gustan un pelo. Encima estoy recibiendo gente en mi humilde morada todas las tardes para explicar cosas, y lo hago gratis porque soy idiota bueno.
Cuando no estoy haciendo nada de esto estoy viendo Love Hina, la serie (entiéndase con un argumento que se extiende a través de los distintos episodios) más divertida, más de no poder parar, que he visto nunca. En resumen, pueden despedirse hasta septiembre de toda seña de constancia, porque esto enlaza sin más con la evaporación de los pantanos.
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