(Escribí este breve —y críptico— post tiempo ha, cuando ya empezaban a olerse próximas las elecciones municipales, pero como no me terminaba de convencer en el momento de su escritura postergué su publicación hasta el comienzo de la campaña electoral.)
Las elecciones municipales están cada vez más cerca; de repente, el pueblo luce alegre y colorido. Payasos sonrientes cuya faz esta formada por bombillas de colores nos vigilan desde los cables que los sostienen por encima de las calles; culto a la personalidad lo llaman.


0 Responses to “Culto a la personalidad”