Daily Archive for Abril 8th, 2007

Competición

Sí: competición para ver quién se pone el nombre más ridículo. Hablamos de programas de mensajería instantánea; mencionar el Kopete a los amigos auguraba una carcajada segura, y Gaim, su principal competidor en GNU/Linux, tenía un nombre demasiado profesional.

Por fin se han dignado a solucionarlo, y a partir de ahora Gaim se llama Pidgin; es gracioso pronunciarlo “pillín”. Durante la semana que viene debería de salir la versión 2.0 que hace un año ya se anunciaba; esperemos que cumpla…

Nunca acabar

La informática no hace más que complicarnos la vida. Si yo tuviera mi música en CDs, cada uno con su libreto, no me tiraría toda una tarde metiéndole a cada canción su letra en el reproductor de música, no tendría ese ansia por etiquetar y valorar toda mi colección y, sobre todo, no vería que muy difícilmente lograré algún día tenerlo todo perfectamente organizado.

Porque hay cosas que luego cambias, porque te parece que estarían mejor de otra manera; y así una y otra vez, y nunca está bien. Lo que mola son, en cambio, los juegos: después de toda la tarde copiando y pegando letras terminas la partida, y punto. Y encima puedes enorgullecerte de haber eliminado un tablero del Mahjongg en dos minutos y cuarenta y ocho segundos.

1977

Puede que el punk como movimiento musical se extendiera a varios años con la misma importancia, pero hay una cifra que se ha quedado como única y asociada a él por encima de otras: 1977. Estamos, por tanto y si lo calculan, en el año del trigésimo aniversario del punk.

Dentro de este año sin par hay una fecha concreta que mola: el 8 de abril, hoy. Tal día como hoy, hace treinta primaveras, salía a las calles británicas el primer disco de los Clash, el mejor grupo de punk de la historia (tanto, que dejaron de ser un grupo de punk para convertirse en una gran banda de rock). Este álbum, según mi criterio —ya no tan extendido como el referente a la anterior aseveración—, es el mejor disco de punk que se ha hecho, teniendo en cuenta que el London Calling se sale definitivamente del género.

Resume el lado contestatario del punk; la música es simple pero al contrario que otras (Ramones) bandas (Ramones) de punk (Ramones) las canciones se distinguen entre sí y tienen cada una su propia personalidad, aparte de variar dentro del estilo, acercándose al reggae, al pop o al rock más clásico sin desviarse. Las letras son políticas y están pensadas (lo siento: creo que la mayoría de los grupos con letras políticas no saben hacer letras). Que es muy bueno, vaya.

No suena bien, ni en las reediciones, pero tiene encanto. Strummer, voz principal, tiende a cantar como un borracho, y Jones hace unos coros desquiciantemente pop que aportan un contraste notorio. La batería es efectiva, el bajo cumple y las guitarras tienen personalidad. Y está plagado de pequeñas grandes canciones como Janie Jones, Remote control, I’m so bored with the USA, Hate & War, What’s my name, Cheat o Garageland, y otras directamente míticas, como White riot, London’s burning o Career opportunities. Píllenselo, que mola. Y la versión británica; la estadounidense es un refrito posterior que le quita gran parte de la gracia.