Es verdad:
- Que la LOGSE es un sistema educativo deficiente, demasiado buenrollista y con un exceso de asignaturas maría.
- Que los niños vienen de sus casas consentidos y malcriados y que muchos padres se despreocupan absolutamente de ellos, dejando en manos del centro educativo la educación que ellos deberían darles y reduciendo su labor como padres a comprarles juguetes y chucherías y darles la paga.
No es verdad:
- Que no hagamos nada. ¡Coño! Me mato a estudiar las asignaturas de verdad (Lengua, Matemáticas, Sociales… Ética no) por las tardes para que luego llegue un señor que no ha estado en su vida en una clase de la ESO diciendo que los exámenes se aprueban sin estudiar apenas. Sí, coño: ¿cómo respondes bien las preguntas de un examen sobre la generación del 98 en el que tienes que desarrollar y desarrollar y desarrollar si sólo le has echado un vistazo al libro? ¿Cómo haces los problemas de Física si no estás al día en Matemáticas y entiendes bien de qué va el asunto, qué es y en qué se mide cada magnitud y cómo se relaciona con las demás magnitudes?
- Que seamos todos idiotas. De una clase de veinte alumnos, puede haber sólo dos o tres que sean gilipollas, como hace (según se nos cuenta) treinta o cuarenta años. Esos dos o tres, eso sí, son auténticos campeones en eso de ser imbéciles. En otras clases el número asciende y puede haber seis o siete de estos especímenes: ¿eso hace que automáticamente todo el mundo insulte a los profesores y haga el bestia?
Ya: estamos tontos. Pero somos seres humanos, leñes, y aunque no nos guste trabajar —¿a alguien le gusta?— la mayoría lo hacemos, se lo prometo. En cualquier caso, yo me quedo con aquella cita de Sócrates que apareció en Microsiervos hace tiempo:
Los jóvenes de hoy aman el lujo, tienen manías y desprecian la autoridad. Responden a sus padres, cruzan las piernas y tiranizan a sus maestros.
Tiene razón, pero eso lo dijo hace dos mil quinientos años. ¿Será que la juventud siempre ha sido así? De casa muchos salen tontos, pero en clase hay bastantes que saben dónde están.

