(Parda, lujuriosa, violenta y confiada.)
Oh, no. Hoy he cumplido los catorce años.
En este día fugaz hace un año desde que escribí aquellas torpes palabras. Hagan la cuenta: hoy hago los quince. ¿Esperaban un llamado desesperado como aquél? Se han equivocado de sitio: no sólo no he dedicado otra semana como hace un año a recopilar frases iluminadas, sino que además no me ha dado la ventolera de la originalidad. Hoy, definitivamente, no es el día de otra buena entrada.
Por lo visto entonces la jugada me salió bien, y desde luego ése es el post por el que más felicitaciones he recibido, además de uno de los que me siento más orgulloso; pero volvamos a este año. Los quince son la edad: catorce son pocos pero dieciséis ya son bastantes. Con catorce eres un crío y a los dieciséis ya puedes trabajar; a los adolescentes no se les llama catorceañeros ni dieciseisañeros, sino quinceañeros.
En definitiva, la estulticia se ha hecho de esperar pero ya debe de estar desde hace tiempo al acecho, y no tardará mucho en dejarse ver. He recibido señales de su inminente aparición; me estoy haciendo joven…


“Me congratulo con usted por el aniversario de su natalicio y compadezco a su pobre madre”, decía Don Lázaro, un profesor que tuve bastante rancio… En primer lugar decirte que es muy buena observación lo de los quinceañeros; posiblemente en filología nos pasaríamos años hablando de ello…
En segundo lugar decirte que evites la canción Quince años tiene mi amor que a mí me cantaba mi madre… ella, que es así.
Finalmente un breve apunte… Hace poco hablando con un amigo llegué a la conclusión que lo que me daba a mí morbo era ser menor de edad… sí, a los dieciocho ya iba fumao, bebío, descarriao, follao… y me pasé hasta los 20 años casi en plan monja sin darme cuenta… Disfruta del momento y no pienses que los 16 son la repera… ni los 20 ni los 50… Tempus fugit!
¡Felicidades! Ya estás un poco más cerca de tu edad mental
Lo mejor de todo es que la edad la medimos en hitos para sentirnos menos viejos. En realidad la edad va por tramos, por etapas. Dense cuenta, amiguitos: aquí el Sr. H ya ha acabado el tramo 15 y comienza ahora mismo su tramo 16, que durará hasta el próximo 4 de abril de 2008.
No es que la expresión tengo 15 años sea incorrecta, simplemente que también podríamos decir estoy en el año 16 de mi vida lo mismo que ahora estamos en 2007. La edad es sólo un dato que sirve para meternos en cajitas y clasificarnos generalmente. Los viejos sólo son viejos porque hay jóvenes y viceversa. Además, cuidado, a veces engañan las apariencias.
Me uno a las felicitaciones por tu post de hace un año. Es todo un detalle que no te quieras echar a perder. Quedamos pocos sin mancillar, por gracia o desgracia, según se mire. Desde los 15 años de ventaja que te llevo te doy ánimos y apoyo, sólo acabas de comenzar el viaje.
Regocíjate el día del aniversario de tu nacimiento, aunque no te acuerdes de cómo fue.
Herminio: quince. Años. Tiene mi amor. Dulce. Tierna. Como una flor. A estas alturas me avisas…
Sergio: enormemente halagado, como siempre, por tus agasajos…
Sr. K: bueno, es que clasificarnos no tiene por qué ser malo: todo se estudia mejor si se tienen claras las diferencias, y es evidente que un señor de treinta años tiene mucha más experiencia y conocimiento que un chaval de quince. Quizá el medir en hitos nos haga alegrarnos de haber llegado hasta aquí… Si no, podríamos hartarnos de que cuando consiguiéramos terminar una etapa llegara la siguiente.
Los tres: ¡gracias!
¡Felicidades, bribón! Yum, yum… ahora sólo te saco 20 años… me siento mejor.
Disfruta estos próximos seis meses de “juventud”, Camarada xD ¡Gracias!
Me debes un azucarillo. Por lo demás, sigue por donde vas.
Maribel, debo varios, lo cual me alegra. A ver si mañana me aprovisiono de unos cuantos para ir repartiéndolos a los agraciados…