Una persona puede:
- Haber jugado al Monkey Island.
- Haber disfrutado del Monkey Island.
- Admirar a los creadores del Monkey Island.
- Haber tenido alguna vez todo un día en la cabeza la canción principal del Monkey Island.
- Considerar esta última una buena canción.
- Tocar la guitarra.
Si esa persona está leyendo esto, éste es su sitio. Y ésta es una buena demostración de lo que se puede hacer con el material alojado en él.
Estoy escribiendo este post desde ese infame sistema operativo cuyo nombre no mencionaré por si quieren creer que yo sería incapaz de usarlo: los ayudo así a dejar un asomo de duda y les permito, si quieren, convencerse. Quizá sea esto de estar aquí lo que me hace alucinar con multinacionales benévolas y felicitar a EMI:
EMI venderá música sin protecciones anticopia en iTunes. (Buena nueva en El País.)
Con “protecciones anticopia” se explica a los iletrados la ausencia de esas tres letras: la D, la R y la M malditas. Que una discográfica de las grandes se deje de tonterías mola en modo sumo, porque así cabe la posibilidad de que las demás sigan el ejemplo, que ya no es tan descabellado (¿respetar a los clientes? ¡Venga ya!). A ver si terminan de ser buenos y añaden la discografía de los Beatles al catálogo disponible… después de remasterizarla, que las ediciones en CD se oyen de pena (¡son del 88, señores!). Ya puestos a pedir…