Y a lo bestia. Espero que tenga algo que ver con el Día de los Inocentes, y que esto sea un intento de internacionalizar la localidad trasladando dicho día al 1 de abril para ponerlo como fuera de España… Nuestro simpático alcalde se ha encontrado algo de dinero en los fondos públicos y ha decidido aprovecharlo para algo útil. Como, por ejemplo, autopublicitarse.
Es tan descarado a estas alturas que si el mundo estuviera en su sano juicio la gente debería dejar de votarlo por no ver que su estrategia es ridícula, pero ya ni que funcionara me sorprendería. El amiguito del putón se ha hecho un precioso deuvedé que ha ido dejando caer por los buzones, uniendo a la malversación de fondos públicos el dejar basuras en lugares no destinados a ello.
Título: El pueblo de Edu, ayer y hoy. Año 2007. Primero, un saludo del alcalde. Luego, sigue el alcalde, y sigue y sigue hablando en su despacho y contestando a las preguntas que se le formulan escritas en un letrero, todas ellas tan concernientes a la marcha del pueblo como que si tiene tiempo para salir con los amigos (ya les adelanto yo que la respuesta es no, que está demasiado ocupado ayudando a sus convecinos para salir con los amigos). Nos cuenta consternado lo endeudado y ponzoñoso que estaba el pueblo cuando él llegó, y lo bien que está ahora, y nos habla de los proyectos que terminará en la próxima legislatura (la primera vez que lo dice aclara que si gana las elecciones; a partir de ahí las da por ganadas).
Los proyectos, por cierto, no están ya terminados porque se han tenido que parar las obras. Alguien estaba ganando dinero que salía de donde no debía. Aparte de detalles graciosos como cuando el letrero habla de comunicaciones internas y eternas (dejes de ex cura, porque de cura ahora mismo tiene poco), destaca su respuesta a esta pregunta:
¿A qué cree que se ha debido el extraordinario aumento del censo en estos últimos cuatro años?
En los últimos cuatro años se ha pasado de nueve mil ochocientos y pico habitantes a catorce mil doscientos creo que son; esto es debido a que tuve la feliz idea de regalarles a los niños un juguete el día de Reyes.
Les juro por lo más sagrado que esto es casi textualmente lo que dice. Irse por las ramas es lo que tiene. Dios, cómo me gustaría ser mayor de edad y denunciarlo por malversación de fondos públicos. Mientras tanto, a contárselo a los seres del exterior toca. ¡Y van y me lo echan en el buzón…!