El ventilador del ordenador estaba tan comido de suciedad que apenas funcionaba: el ordenador se calentaba y se apagaba solo al cabo de un rato sin usarlo, antes, y con el paso del tiempo a los pocos minutos de tenerlo encendido.
Así que he abierto yo solito el ordenador (era la primera vez que lo hacía) y he limpiado el ventilador; he vuelto a enchufar todo en su sitio, he cerrado de nuevo la caja y, curiosamente, todo funcionaba. Tal tontería me hace sentirme orgulloso de mi audacia, y ustedes se reirán.
Oooh, Hedu. Felicidades. ¿Me puedo reír ya?
:P
Sí, puedes reírte. Entiendo que te sientas insultado, y una cosa que no entiendo es por qué Gmail ha metido el correo en el que se me avisaba de tu comentario directamente en la carpeta de spam.
En mi defensa diré que… bueno, no puedo decir nada en mi defensa, pero la excusa es que yo no soy de ordenadores y que no había hecho esto en mi vida.