Tercera queja del día: afectuosos saludos desde aquí a las madres de los cabrones que mandan avisos a las páginas de tablaturas para guitarra para que quiten parte de su repertorio por historias de derechos. ¿Me vais a vender vosotros las tablaturas correctas, eh? ¿Perdéis dinero por no vender libros de tablaturas que no habéis editado? ¡Entonces dejad que use las interpretaciones personales, probablemente inexactas, pero mejores desde luego que lo que yo pueda sacar por mí mismo, que soy un negado! Es inmoral odiaros tanto.
Amén, hermano, panda cabrones… que no nos dejan intentar aprender canciones a aquellos que tenemos el mismo oído que un ladrillo… En fin, que la gente se emociona con el tema de los derechos de autor, es como si nos cobrasen por copiar la letra de la canción en un bloc de notas…