Prueba de que el mundo va mal: ¿tenemos que pagar por los derechos a una cadena extranjera para hacer un programa en el que sale gente haciéndole preguntas al presidente del Gobierno? ¿Tan entregados estamos al espectáculo? (Además de que la gente le contaba su vida y él recitaba eslóganes como respuesta, pero eso es una prueba menor.)
¿Qué me cuentas? De momento sólo sabía lo de las respuestas esloganeras.