Siguiendo con esta retahíla de posts que a nadie le importan, mañana es el Día de Andalucía; no hay clase, y las de hoy han estado en gran medida invertidas en celebraciones y pachangueo varios. A primera hora hemos visto un par de documentales: uno sobre el referéndum para el Estatuto de Andalucía algo adulatorio, y otro cuya moraleja era “Somos la puta hostia”. Creo que se entiende la idea.
El recreo ha durado una hora. Como cada veintiocho de febrero han dado bocatas: primero de tomate y, cuando éste se ha acabado, de aceite y azúcar; lo de siempre. Sólo me he comido tres.
Hemos vuelto a clase llorando: lo último que quería era dar Física. Bueno, en realidad lo último que quería era que me sodomizaran, pero justo delante de eso juro que estaba dar Física. He sobrevivido a mi querido principio de conservación de la energía mecánica y la última hora hemos estado por estos patios del Señor, tirándonos aviones de papel mientras profesores y alumnos se enfrentaban en un partido de baloncesto en el que los últimos se vengaban por cada suspenso que daba gusto. Quien quisiera podía irse a casa, pero yo no tenía nada mejor que hacer.
Estamos en febrero y el día era un jodido día de verano. Parecía que estábamos de vacaciones. Lástima que sólo lo pareciera…
0 Respuestas a “Más onanismo verbal”