Gracias a mi amigo el intercambio de archivos estoy subsanando aquello del poquísimo cine que suelo ver; mejor dedicarse a esto ahora que no estoy por leer (hay un montón de libros que me gustaría leer, pero ¡es que no tengo ganas!). Y una película que conocía y tenía ganas de ver, cosa que he hecho hoy tras terminar de bajarse, es Piratas de Silicon Valley.
Igual la conocéis. Trata sobre el desarrollo de los primeros ordenadores personales y las relaciones entre las empresas implicadas (Apple y Microsoft, principalmente, con la aparición de vez en cuando de Xerox e IBM), pero de documental tiene poco: es una peliculilla sin muchas aspiraciones con algo de humor y algo de drama. Mucho está, seguramente, del todo inventado.
Pero, sea como fuere, a mí me ha gustado. No es muy buena: apenas hay ningún personaje (Steve Jobs y, quizá, Bill Gates y Steve Wozniak) que sea tratado en profundidad, así que resultan casi todos planos. Steve Ballmer es un mastuerzo que, mientras los demás desarrollan software, consume una Playboy tras otra; Paul Allen casi ni habla; Bill está en la inopia hasta que hacia el final de la película espabila… ¡Y vaya si espabila!
Steve Jobs empieza cayendo bien; luego, conforme va avanzando la trama vas pensando que es más y más imbécil, y en determinado momento te dan ganas de meterte en la película, darle una hostia y gritarle: “¡Pero gilipollas! ¡Que todo ese rollo del zen no te lo puedes creer ni tú, que es una tontería! ¡Que estás tonto, joder!” Para alivio del espectador, más o menos esto hace un empleado de Apple que está hasta los mismísimos de sus gilipolleces.
Y le parte la cara. Porque Jobs trata a los empleados como esclavos, los insulta y los desprecia, y se queda tan ancho el tío. A partir del guantazo empieza a cambiar a mejor (cambio que se acentúa cuando Woz se larga), aunque tampoco es que se haga un santo: sigue tonto, pero no tanto.
Otra cosa que está bien es la banda sonora, que en cierto modo va siguiendo la historia: empieza a principios de los setenta con el rock ácido y Iron Butterfly y acaba a finales de los mismos con la música disco. Y luego ponen más canciones, pero no las he pillado tanto (oh, los ochenta…).
Total, que han acabado haciendo que me caiga mejor Bill Gates que Steve Jobs. El Bill y el Steve de la película, claro.
Ésa no la he visto… Te recomiendo una con la que te partirás el culo, Hackers… o cómo cargarse un gran libro estereotipando a un tipo de persona que usa un ordenador.
Tío… joder, estás resfriado, pues Cortafriol o Stopcold y por supuesto a la notas esa… que se le folle un pez globo y se le hinche por el coño… No sabe reconocer a la gran persona que tiene delante…
En fin, que me voy, que me he tomado dos whiskeys y una Guinness y desvarío y desbarro…
Hombre, ya sé que soy la puta hostia, pero la chica tiene todo el derecho del mundo a tener esos extraños gustos que no me incluyen a mí y mandarme a tomar viento.
Ya estaba tomando medidas para el resfriado. Y los dos whiskys y la Guinness explican bastantes cosas.
Gracias por la recomendación, miraré a ver.
Mmmm… Iron Butterfly… Voy a ponérmelos un rato.
Siento decirte que hay muy poco inventado.