Confesiones de un catorceañero pedante

No sé por qué escribo así. Bueno, sí que lo sé: porque me hace gracia la gente que escribe de esta manera —usando la retórica hasta cachondearse de ella, metiendo chistes malos, sacando sin venir a cuento expresiones campestres— y yo, qué quieren que le haga, la imito.

Viene todo este rollo macabeo porque hoy nos han devuelto con su correspondiente nota un trabajo que tuvimos que hacer para Sociales comentando una película. El profesor me ha puesto que le ha sorprendido gratamente mi expresión y mi argumentación: me tomé el trabajo un poco como un post para este blog, pero sin tacos. Decidí meterle también una dosis normalita de cachondeo, con un poco de humor pero sin hacer del trabajo un circo. Vamos, que al menos yo cuando terminé de escribirlo estaba contento.

Luego, cuando estaba hablando sobre qué le han parecido los comentarios que hemos hecho, ha dicho ante todos*:

Me ha sorprendido mucho el comentario de Eduardo, que me ha parecido muy maduro. No sé si lo has escrito tú o te lo han escrito, pero si lo has hecho tú, te felicito.

Negritas mías. Claro, las personas no hablan en negritas. Pero es que eso de escribir bien (redacto mejor que mis compañeros, si les sirve de aclaración) ya me ha traído problemas. En segundo (curso feliz, ciertamente) me hicieron repetir un trabajo de Música porque aquello, evidentemente, no lo había escrito yo. La cosa no consistía, repetía el profesor, en coger la Encarta y darle a imprimir —esta cita exacta se repite taaantas veces en las clases, con mi consecuente sentimiento de rabia…—: había que ponerlo con nuestras palabras. ¡Éstas son mis palabras, oiga!

Y cuando en primero y segundo teníamos que hacer redacciones de Lengua sobre el tema que fuese… bueno, ahí no había mucha posibilidad de copiar de Internet, pero me daba no sé qué escribir bien. Así que, ríanse, blasfemen, intentaba escribir mal, o al menos sin gracia ni salero.

Ya no es sólo prepararse una hoja, o media, o dos o tres para que te la corrija un señor dos días después: es que, cuando te das cuenta de que acabas de decirle a una jovenzuela de quince años a la que te tirarías sin asomo de duda “de modo que”, piensas que te va a gritar en ese mismo momento: “¡Gilipollas!” Y tus posibilidades se esfuman de forma mágica y patética.

De verdad, a ratos me gustaría no saber escribir, ni que me hiciera falta saber, porque me gustaría estar en un botellón rindiendo culto a la Diosa Estulticia. Hostia.

*Y ustedes pensarán (no digan que no): luego sus amables compañeros lo habrán linchado en el cambio de clase. Pues no. Afortunadamente estoy rodeado de gente que ve Padre de Familia, se ha leído la Breve historia de casi todo (yo no la leí porque la reseñaran en Microsiervos, sino porque me la recomendó el que se sienta detrás de mí), se mete en torneos de ajedrez o escucha a KISS. Por supuesto hay unos cuantos tontainas, pero yo tan bien.

5 Respuestas a “Confesiones de un catorceañero pedante”


  1. Icono Gravatar 1 Camarada Bakunin 9 Feb, 2007, 01:29

    No te agobies. Cuando yo tenía tu edad —¡mierda puta!, ¿he escrito yo eso?— no había Internet, así que mis trabajos levantaban sospechas de autoría paterna. Y si bien es cierto que fui influido en mi forma de expresarme por mis padres, jamás —bueno, jamás no, en dibujo me ayudaba mi madre, que soy un muñones…— me hicieron un trabajo ellos.

    Tú, a lo tuyo, que lo que piensen los demás ha de traértela pendulona en grado sumo. Y sigue haciendo chistes malos. Al final resultan ser lo mejor de este cochino mundo ;)

  2. Icono Gravatar 2 Sergio 9 Feb, 2007, 08:20

    Yo lo entiendo perfectamente, aunque mi opinión tiene otro punto de vista… yo no pongo en duda la autoría de tus posts… ¡pongo en duda tu verdadera edad! Ja, ja, ja.

    Porque insistes una y otra vez en tus 14 añitos, y, evidentemente, he tenido que creerte… ¡pero cuando te leo, o te escribo, no te imagino con 14 años! ;)

    PD: La lectura de este comentario debe hacerse con un tono positivo, que todo está dicho con la mejor de las intenciones ;)

  3. Icono Gravatar 3 Sr. K 9 Feb, 2007, 15:01

    Es el sufrimiento del lúcido frente al atontado. Es lo de ¡Pero, hombre! ¿es que no lo ve?… No… No sabe que no puede beber por un ojo…

    Sinceramente, cada vez soy más reacio a leer textos en lenguaje (!?) SMS, tan frecuentes en los MySpaces y LiveSpaces de coetáneos tuyos que exhiben inconscientemente sus primeras borracheras y fumadas. La gente no toma conciencia de que un espacio en internet es un púlpito y que si eres estúpido, según como te presentes, aún puedes parecerlo mucho más. Me siento como tu profesor cada vez que leo alguna de tus reflexiones, orgulloso y esperanzado. La humanidad tiene futuro.

    La estulticia (preciosísisima palabra sólo comparable con oligofrenia) sólo adormece y despreocupa, creando un estado de felicidad (porque lo es) fácil y accesible. Tampoco digo que todo el mundo sea gilipollas y que intentar ser parte del todo sea de estúpidos, sólo digo que es una alternativa en la que has soltado los mandos y te dejas llevar. Hay otros mundos pero están en este.

    La lucha del día a día contra el absurdo del sentido común de la masa, la búsqueda del buen gusto en lo que nos rodea nos y el desarrollo de un gusto propio tienen que obligarnos a actuar en consecuencia. Escribir es una forma de ser consecuente y de comunicar a muchos niveles. Y cuanto más te esfuerces en hacerlo bien más lo agradece el que lo lee.

    Que no decaiga, que siempre hay alguien leyendo y mucha gente agradecida.

  4. Icono Gravatar 4 Oriol18 9 Feb, 2007, 15:18

    Tienes toda la puta razón (por desgracia).

    ¿Tan mal está la educación en España que cualquiera que saca más de un 9,5 le dicen eso, que si lo ha escrito él/ella? A mí me pasa lo mismo, tanto en catalán como en castellano.

  5. Icono Gravatar 5 Herenvardo 9 Feb, 2007, 18:41

    Bakunin, ¿tú fuiste niño? :P A mí de autoría paterna sí me han llegado a acusar, pero eso fue antes de que todo Cristo tuviera un ordenador —y más a la edad que yo tenía—, así que hace muchísimo tiempo y yo era un enano. O más que ahora.

    Sergio, yo me lo tomo a bien, no te preocupes. Juro que tengo catorce años. Si algún día se da la feliz coincidencia de que salgo bien en una foto, la pondré por aquí :)

    Sr. K, me encanta la palabra “estulticia”. La ignorancia es la felicidad, y es cómoda de cojones, pero se ve que yo —y me parece que todos los aquí presentes— somos masoquistas. Pero bueno, si disfrutamos con esto… Cada uno a lo suyo, ¿no?

    Oriol_18, tampoco está tan mal… A esta edad se supone que uno no ha adquirido la suficiente cultura del exterior como para ponerse a largar su opinión con algo de propiedad (lo siento, no sé cómo escribir esto sin parecer prepotente, es que por más vueltas que le doy me sale así). Así que, claro, si llega alguien que ha escuchado demasiado a Def Con Dos… Pues puede sorprender.

    Gracias a todos por la simpatía desprendida.

Añade un Comentario