Venga, y ya dejo de darles el coñazo con Los Enemigos: ya me he bajado la discografía completa de estos señores. Pese a que La vida mata es una obra maestra (y Miedo probablemente se ha convertido en mi canción enemiga favorita), Tras el último no va nadie parece seguir siendo mi favorito, aunque sea el más chungo (históricamente hablando) de todos; y Un tío cabal, con su sobredosis de himnos para las diez canciones que contiene, y con el tono socarrón que lleva en general, se ha colocado muy alto en mi lista personal.
Creía recordar que el Ferpectamente era muy cutre (en una ocasión lo tuve… pero no lo supe apreciar y lo borré de mi ordenador: craso error), mas ¡cuán equivocado estaba! Bueno, no: cutre es, pero suena bien. Parece un trabajo bien hecho, si me entienden. La cuenta atrás está bien, me gusta, pero es el más luminoso de todos sus discos, diría que con diferencia. ¡No hay casi referencias a la muerte! ¡Ni a Dios! Así que no es de mis favoritos. En cuanto a los dos últimos: Gas y Nada, aún no los he escuchado demasiado en profundidad (léase “quince veces seguidas”), pero parecen ser más tranquilotes (e igualmente buenísimos). Alguna canción de estos se me ha pegado también. Y más o menos eso es todo lo que puedo decir.
Ya saben lo que pienso.
Veo que haces la tarea a toda hostia (¡ups! Perdón por el taco). Tampoco te empaches ^^
Veo que también que te atrae el lado oscuro Enemigo. La cuenta atrás sí que hace referencia a la muerte, pero de una forma menos “miedica”. La otra orilla habla del tránsito hacia la muerte y lo atractiva que puede resultar por cómo te pinta el otro lado la religión. Unida a esta idea puede estar Quillo, ya que creo que en esta época (no estoy seguro) Josele consiguió dejar el caballo. Esta última canción habla de ello: de cómo sacaba la cabeza tras haberse visto con la muerte cara a cara.
Los dos discos que te quedan por devorar (ansioso) son para mi gusto los que más suenan a Enemigos. La producción es más bruta, más guitarrera como luego demuestran que suenan su directo en Obras Escocidas.
En los movidos 80 el gusto de los productores españoles para los grupos de rock era bastante extraño en mi opinión. Dejaban a todas la canciones “sin pegada”, como dice mi gran amigo Pitillo. Es por eso por lo que Ferpectamente echa para atrás, por su producción. Tuve la enorme suerte de palpar las canciones de ese disco en directo este verano (con el trío original) y descubrí que eran grandes. El envoltorio muchas veces ayuda a que el mensaje se diluya, pero en el fondo sigue estando.
Lo dicho, no te atragantes.
Una lástima que por aquel entonces Josele dejara el caballo, porque eso quiere decir que recayó (el colapso le dio con el Tras el último no va nadie, tres años después)…
Aquí se pueden decir tacos; empezando por lo que pone debajo del título, pues ya verás: es el pistoletazo de salida para ver quién dice más. Siento cierta peligrosa inclinación hacia los grupos más oscuros en las letras; es, simplemente, que me gustan más. Otros tienen otras manías… Y supongo que por eso La cuenta atrás no me ha llegado tanto. Que, también es verdad, habla de asuntos peliagudos, pero les saca el lado bueno. Y a mí eso…
Estoy de acuerdo en lo de la producción en los ochenta. Por ponerte un ejemplo que seguro que conoces, la producción del Me gusta cómo andas (de Paco Trinidad, por cierto, el mismo productor del Un tío cabal) me hace bastante poca gracia, y así ocurre con muchos otros discos de aquel entonces. Suena muy ¿artificial? Sin embargo, llegan los noventa, y las producciones me parecen, al menos, normales. No con tanta manía de llenar huecos (que es lo que me sugiere a mí) como los productores de los ochenta.
Gas y Nada están siendo digeridos. Ya los he catado, pero aún no lo suficiente; eso sí, no creo que desmerezcan. Y te envidio por haberlos visto en directo, aunque fuera la formación antigua (¿aunque?).
Intentaré no atragantarme. Aunque ya me queda poco con lo que hacerlo