Quince meses de producción, doce canciones y bonus tracks seleccionadas entre más de 3.200 propuestas, cinco productores de talla internacional, siete temas compuestos por el propio artista. (Descripción de la nueva aberración de David Bisbal en Fnac.)
La ironía es sutil pero está ahí. Porque está ahí…, ¿no? Díganme que está ahí. El encargado de dejar unas palabras de recomendación ha dejado entrever levemente su perplejidad ante el hecho de que tirarse quince meses produciendo (¡tiene que sonar del carajo!), haber 3.200 canciones entre las que seleccionar y tener a cinco superproductores haya derivado finalmente en siete escasas dosis de creatividad y expresión artística. Porque es eso, ¿no?
Sobre esto:
La ministra de Cultura, Carmen Calvo, dijo hoy que “los gestores de la cultura debemos hacer cosas más llamativas” en defensa de esa cultura, y anunció que cuando, en unas semanas, Bill Gates viaje a España para recibir el Premio Príncipe de Asturias, “le pediré el dominio de la Ñ en la red”. (Noticia en La Vanguardia Digital.)
sólo se me ocurre emitir un sonoro
WTF!?
Porque, para empezar, no entiendo qué leches ha dicho esta señora. Me escama particularmente ese “de la”, puesto que es lo único que me hace no confirmar (aún) mis peores sospechas: ¿podría estar esta mujer reclamando el monopolio por parte de España sobre la letra ñ en Internet? ¿Sólo se podrá introducir este caracter utilizando un teclado localizado sobre suelo español?
Esperemos que el surrealismo ministerial se quede ahí, y que no haya querido decir “Le pediré el dominio Ñ en la red”. Porque, si es así, olvídense totalmente del WTF!? de antes; destiérrenlo de su memoria y sustitúyanlo por un amargo, vergonzoso, sonoro e inconmensurable
GILIPOLLAS
Venga ya. No puede ser en serio.
PD: Si todo es felizmente explicado, prometo retractarme de mis palabras. Es más: estoy deseando hacerlo. (Ésa es mi parte benévola. La otra parte de mi cerebro está deseando que las cámaras capten el momento en el que la ministra le dice a Bill Gates: “Denos el dominio Ñ.”)