La suerte está echada. Sea lo que fuere lo que vaya a ocurrir, probablemente ya haya sucedido separadamente en las respectivas mentes de cada uno de esos señores de toga que van a votar mañana el Asunto Qué Coño Es Un Planeta, y sólo falta que introduzcan la papeleta en la urna, o como leches se vote esto, para que todas las piezas encajen y los alumnos de primaria del futuro en todo el Sistema Solar tengan un destino que les aguarde: ¿cuánto hay que memorizar?
Crucemos los dedos por ellos, que son el futuro; esperemos que les rebajen el número de planetas en vez de aumentarlo al nivel de la lista de los reyes godos, nivel en el cual dan igual los detalles: la cosa es memorizar apelativos inconexos. Si se subieran los planetas a doce, el camino para los treinta y tantos estaría abierto, y entonces los alumnos pasarían soberanamente del hecho de que Saturno sea el que tenga anillos y que éstos son en realidad fragmentos de tal y que cual: el universo es una simple lista de nombres de dioses romanos.
A memorizar: “Planetas del Sistema Solar: Mercurio, Venus, la Tierra, Marte, Ceres, Júpiter, Saturno, Urano, Neptuno, Plutón, Caronte, 2003 UB313, Leovigildo, Recaredo…”
Hola.
Herenvardo, ¿qué significa UB313?