(Hoy es viernes.)
¿Dónde están mis diez o doce visitas diarias de toda la vida de este blog? ¿Por qué ahora han quedado reemplazadas por una cuarentena de búsquedas sobre John y Andy, los directores de Hotmail, efectuadas a partir del fin del horario lectivo? ¿No me quiere ya la gente?
Esnif, prefiero un grupo reducido de hombres de Dios que a regañadientes me hacen el favor de visitar este rincón de la red que una horda de gentes que llegan aquí de rebote. Estas últimas, a pesar de ser multitud, no me suben el ego, porque no son licenciadas en Berkeley ni trabajan en Silicon Valley ni son suecas imponentes, y eso no está bien.
Pero en fin, ya lo dice el refrán: «Más vale pájaro en mano que el chocolate espeso.» Ramén.

