La rubia se me resiste. Ya estoy conectado a Internet con un router, de modo que teóricamente tendría que conectarse, ya que con lo que tenía problemas era con el proxy, pero —¡oh!, ¡casualidad!— no lo hace. Además, lleva a cabo labores extrañas: no guarda la contraseña que amablemente le pides que guarde, y lo que hace al intentar conectarse es, simplemente, nada. Ni parpadea el icono de MSN. Se está poniendo chula, pero al final lo conseguiré, cueste lo que cueste.
0 Respuestas a “Resistencia”