Tanta tontería con el iPod nano y su belleza sobrenatural (curioso: toda mi familia de acuerdo en que es, y cito textualmente, bonito de cojones, llega mi hermana y dice: “Pues será todo lo bueno que quieras, pero es más feo…”), y acabamos por olvidar que la gente de Apple, más allá de su condición de semidioses, también tienen algo de sangre humana corriendo por sus venas. Me explico: el aparatejo no me pone bien las portadas (algunos discos van perfectos, pero otros tienen la mitad de las canciones con la portada correcta y la otra mitad repartida entre las de otros tres o cuatro discos que no tienen nada que ver), y yo, en mi creencia de la divinidad de la Manzana Prodigiosa, intento buscarle una explicación razonable, o al menos alguna solución con sentido: ir quitando las portadas que están mal, volver a poner las correctas una a una (que, ojo, en el iTunes están bien puestas)…, pero me olvido de que esto es informática. Reinstalo el software del iPod, actualizo la biblioteca. Portadas perfectas.
Monthly Archive for Diciembre, 2005
Una secta estadounidense quiere clonar a Jesús a partir de células suyas que se supone que hay en la Sábana Santa. Y qué buen planteamiento inicial para una novela de terror: un grupo de fanáticos religiosos crean a un niño al que creen su Mesías, que se cría bajo la presión de quienes lo creen su salvador, y que por esta presión se acaba convirtiendo en el Anticristo.
Voy esta mañana a recoger las notas de mi hermano y, en la puerta de enfrente de su clase, veo una cartulina de color azul celeste decorada con motivos navideños y con unas letras que rezan:
Jesús es el Mesías, el hijo de Dios hecho hombre para salvarnos.
(Por cierto, el colegio en el que estudia mi hermano es público.)
Cuenta Julián Hernández en Tremendo delirio que a Juanma de los Elegantes se le ocurrió la curiosa idea de hacer una manifestación consistente en salir a la calle quinientas personas con una sola pancarta que pusiese: “Que les corten los huevos”, y a ver quién se daba por aludido. Desde que lo leí pensé que, aunque fuera en una manifestación sobre otra cosa, alguna vez tenía que salir a la calle con esa pancarta. Y ahora estoy más cerca de hacerlo.
Señores, ha sido aprobada la Directiva Europea de Retención de Datos; en resumen, con la excusa de la lucha contra el terrorismo (que, oiga, no discuto que sea ése en principio su fin, pero luego entran en juego muchas otras cosas) se han recortado nuestros derechos, concretamente el derecho a la intimidad. Ahora se podrán saber datos sobre nuestras llamadas a las que hasta ahora sólo tenían acceso las compañías telefónicas que nos las cobraban; y estos datos estarán ahí, en esos discos duros sobrenaturales de proporciones hercúleas que tiene Dios y, en su representación, los políticos, sobre la Luna.
Bueno, al menos, el que se sepa qué-número-llamó-a-qué-número-a-qué-hora-de-qué-día no parece en principio tan malo; pero es que también está Internet: ahora viene lo bueno. Podrán saber qué dirección IP (vamos, quién) se metió en qué página web a la hora que fuera. Es decir, que podrán saber qué estuvimos haciendo exactamente. Y ya lo mejor: podrán leer las conversaciones por mensajería instantánea que hayamos mantenido, porque las tendrán guardadas durante entre seis meses y dos años en esos increíbles discos duros lunares, a los que les cabe todo lo que se quiera.
Aparte de que, en mi modesta opinión, lo de saber quién-llamó-a-quién y quién-se-metió-dónde no puede ayudar mucho así en un principio a detener terroristas, las discográficas ya han entrado en el asunto a pillar pasta, como todo el mundo supuso desde un principio. Piden que, igual que se rastrea a los terroristas, se vaya a la caza de unos sujetos muchos más peligrosos para la moral de la humanidad, comúnmente conocidos como piratas, viendo qué sacrilegios han estado cometiendo por la red. Pero ya saben lo que yo quiero: que les corten los huevos.
Curioso el que alguien de mi clase haya comentado que le han contado que Dulcinea en realidad era una prostituta. Supongo que es lo que pasa cuando te dicen en un mismo rato que Dulcinea tampoco era Miss La Mancha y que en El Quijote salen prostitutas, como para demostrarte que no es un peñazo absoluto y que también tiene su gracia. En fin, que la mezcla resultaría algo así:
…Y vio Don Quijote las luces de neón y los títulos blasfemos, y sucumbió a la tentación carnal y cayó en el pecado…
Genial el ensayo de David Bravo Copia este libro, una obra cargada de ironía y mala hostia, pero también muy informativa y bien documentada, que te hace darte cuenta de que la libertad de expresión no es más que una gran mentira.
Este hombre maneja de una forma genial la palabra para que nos demos cuenta de cuánto absurdo hay en lo que dicen los magnates de la industria discográfica, que no son precisamente los cantantes. Por ejemplo, según esta gente, se puede hablar de amantes de la música pirata, es decir, melómanos a los que si se les presenta un disco obtenido por medios teóricamente honrados lo rechazará por no ser de su gusto. Tampoco es importante que la gente no lea, siempre que, si leen, lo hagan de un libro por el que han pagado.
La moraleja más sobresaliente de todas las que contiene el libro es, probablemente, la de que puede que comprar más discos signifique más cultura, pero no es así a la inversa. Es decir, si se piratea más no quiere decir que nos estemos cargando la cultura, porque probablemente ahora escuchemos más música, al no tener que pagar por ella.
Entonces ¿por qué la industria discográfica nos dice que estamos matando la cultura? La respuesta está en la misma pregunta: porque es una industria, y necesita vender, aunque para ello sean necesarias la mentira y el miedo. Y esta industria no está formada, como piensa mucha gente, por los artistas, o como mucho por empresarios bondadosos (como Papá Noel pero con traje), sino por hombres de negocios que únicamente quieren dinero a costa de lo que sea. Ahora bien,
Tenemos un mensaje para la gente guapa, y es que los feos somos muchos más; así que ¡cuidado!, mucho cuidado: procuren no hacernos enfadar.
Siniestro Total, Chusma
Me voy a Sevilla inmediatamente:
mi chica es devota del Papa Clemente;
vestida de negro hasta los tobillos,
contempla orgullosa su look tridentino.
En estos días de nuevo disco (por mi parte) de Siniestro, se me ha pegado una de sus canciones, cuya letra ya conocía de mis fisgoneos por la página web, pero cuya música aún no había escuchado, y que ha sido la que ha hecho que se me pegue definitivamente y me decida a buscar más información sobre el tema, descubriendo que tanta rima aparentemente fácil esconde una provocación mayor.
Un sonido power popero para suavizar la que es probablemente la letra más irónica y con más mala leche de El Regreso, y que podría tener cabida incluso en algún disco de los Siniestro actuales, al menos por el concepto. Julián estaba iluminado, al parecer.
La canción en cuestión trata sobre cierto tipo (un tal Clemente) que se autoproclamó Papa de la escinsión de la Iglesia que él mismo había fundado a raíz de unas cuantas visiones que tuvo sobre la Virgen María, que le dijo muy confidencialmente que la Iglesia de la época estaba llena de comunistas. Todo esto suena muy hermoso en un principio pero el tío se dedicaba a canonizar a Franco, y no es de extrañar que Julián acabara escribiéndole estas líneas.
Así continúa la historia, tras la introducción citada más arriba: “Por fin conoce al Papa cismático, / y nota en seguida que es muy simpático”. Unas líneas más abajo resume ciertas acusaciones de robo hacia la orden de la cual él era jefe: “Él se mutila todos los días / con botellas rotas de González Byass”, y luego: “Clemente, Clemente, no te mutiles más; Clemente, Clemente, por la Santa Faz.”
Por estas pajas mentales (“Dios lo castigó por onanista…”) Clemente acabó pegándose una piña y quedándose ciego por el accidente (“…y el pobre hombre perdió la vista”). Es por esto por lo que “todos van a la academia de baile; / Clemente aprende tangos por Braille.” Esta estrofa es posee una particular mala uva.
Pese a todo, “la masa piadosa por poco me arrolla / cuando me dirigía al Palmar de Troya”; porque, la verdad, “qué placer tan delicado / es estar excomulgado”.
Por cierto, el chaval este (que tenía como mote Gregorio XVII) murió en marzo, lo cual provocó un revuelo genial en todo foro en el que se hubiera hablado alguna vez de Siniestro.
He leído hoy en algún lugar de la Frikipedia que los comunistas lo llaman GNU/Linux y los anarquistas, simplemente Linux. Yo creo que lo que pasa es que todos estamos de acuerdo en que lo correcto es GNU/Linux, pero los anarkas somos más vagos y no nos da la gana de escribir las tres letras y la barrita delante de lo otro.
¡Oiga, señora, eso de “discapacitados” también es ofensivo para esta gentes, pues de gentes sin capacidad los acusa! Propongo llamarlos a lo largo de toda la Constitución y más allá “seres humanos como otro cualquiera de cuya integridad moral y cívica nadie duda, con una ligera diferencia en su condición física o psicológica que puede resultar tanto negativa como positiva si así el sujeto en cuestión lo cree, y cuya percepción de dicha diferencia no ha nunca de ser cuestionada”. Propongo también quemar la Constitución y aboler todo sistema político en lo que ahora es el Régimen Pseudodemocrático Español.
Vía VivaLinux:
Varias organizaciones relacionadas con los derechos de autor están haciendo lobby en el Parlamento de Francia para aprobar un proyecto de ley por el cual los autores de Software Libre deberán “cambiar sus licencias” y/o “dejar de producir software libre”; en caso contrario dicen que ya están listos para “demandar a los autores de software que sigan publicando su código fuente”(!).
En su peor caso, de ser aprobado ese proyecto, distribuir código fuente podría convertirse en una actividad ilegal en Francia.
Una sola anotación: ¿esta gente es gilipollas?

